MADRID, 31 Oct. (CulturaOcio - Eduardo Cardenal Hernando) - Como cada 31 de octubre, el pasillo de siempre parece un poco más largo, la puerta no termina de encajar del todo y los cimientos de la casa crujen más de lo habitual. Como cada Halloween, lo que el resto del año parece normal hoy adquiere un matiz oscuro, y qué mejor que contribuir a ello con una noche de miniseries de terror que convierten el zumbido de la nevera en un lamento.