MADRID, 23 Feb. (CulturaOcio) - La 79. edición de los Premios BAFTA, celebrada el domingo 22 de febrero en Londres, ha quedado marcada por la controversia después de que John Davidson, invitado con síndrome de Tourette cuya historia inspira el biopic Incontrolable, gritara un insulto racista mientras Michael B. Jordan y Delroy Lindo presentaban el galardón a mejores efectos visuales. Al tratarse de una emisión en diferido, la BBC ha recibido críticas por no editar este fragmento y dejar en la retransmisión el improperio ('N-word', en inglés) considerado uno de los insultos más graves dirigidos a las personas negras.