La Odisea: ¿Quiénes eran los Pueblos del Mar? - UNIVERSAL
MADRID, 24 Jul. (CulturaOcio) -
La Odisea de Christopher Nolan sigue arrasando en cines. En su adaptación del poema épico de Homero, el director británico ha prescindido de varios de sus elementos más conocidos, desde la célebre argucia con el que Odiseo (Matt Damon) engaña al cíclope hasta la presencia de dioses como Hermes. Sin embargo, también ha añadido algunos elementos importantes. Entre ellos destaca la recurrente referencia a los enigmáticos Pueblos del Mar, un elemento ausente en la obra original que hunde sus raíces en la historia de la Edad del Bronce.
((Atención: Esta noticia contiene spoilers))
En la película, Penélope (Anne Hathaway) y el resto de Ítaca, al igual que otras poblaciones de la zona, temen a unos misteriosos saqueadores que llevan tiempo atacando las costas cercanas tras el final de la Guerra de Troya.
Tras numerosas menciones a estos devastadores grupos, el desenlace del filme descubre que no eran un enemigo lejano, sino los propios griegos, que regresaban a casa tras arrasar Troya y profanar las leyes de Zeus. Conviene señalar que los Pueblos del Mar no aparecen en La Odisea de Homero. Sin embargo, la referencia que introduce Nolan en su filme se inspira en hechos ocurridos al final de la Edad del Bronce.
Pero... ¿quiénes fueron realmente y pudieron servir de inspiración para algunas partes del poema épico?
La denominación Pueblos del Mar fue acuñada por el egiptólogo francés del siglo XIX Emmanuel de Rougé para referirse a diversos pueblos o grupos de navegantes que, según distintas teorías, atacaron y posteriormente se asentaron en Egipto y otras zonas del Mediterráneo oriental, entre ellas Anatolia, Chipre, Palestina y Siria. Durante mucho tiempo se creyó que sus incursiones fueron la principal causa del colapso de la Edad del Bronce, una interpretación que Nolan recoge en la película al sugerir que el saqueo de Troya y el regreso de los griegos marcan el final de aquella era.
Sin embargo, esta teoría ha perdido fuerza con el paso de los años. En su libro 1177 a. C.: El año en que la civilización colapsó, Eric Cline sostiene que aquel colapso fue consecuencia de una "tormenta perfecta" de factores, entre ellos sequías, terremotos, rebeliones y el hundimiento de distintos sistemas políticos y económicos. En este sentido, Megan Daniels, profesora de Cultura Material de la Antigua Grecia en la Universidad de Columbia Británica, sostiene que los Pueblos del Mar fueron al mismo tiempo una consecuencia y uno de los factores que contribuyeron a aquella crisis.
Además, explica que no constituían un único pueblo. Las fuentes egipcias mencionan distintos grupos, entre ellos los peleset, los denyen y los sherden, algunos de los cuales actuaron como invasores, mientras que otros ejercieron como mercenarios o acabaron asentándose en Egipto.
¿INFLUYERON EN LA ODISEA?
Según sostiene el arqueólogo Jeffrey P. Emanuel en su libro Black Ships and Sea Raiders: The Late Bronze and Early Iron Age Context of Odysseus' Second Cretan Lie, existe un paralelismo entre la actividad de los sherden y uno de los episodios de "La Odisea", conocido como "la mentira cretense". En este pasaje, que aparece en el libro XIV del poema, Odiseo, disfrazado para ocultar su identidad, cuenta a Eumeo (John Leguizamo) una historia inventada sobre su pasado.
En ella asegura ser hijo de un rico cretense y afirma haber participado en una fallida expedición contra Egipto. Según su relato, el faraón decidió perdonarle la vida y él permaneció allí durante siete años. Emanuel encuentra claros paralelismos entre este relato y la actividad de los sherden en Egipto, por lo que sostiene que esta ficción podría esconder un núcleo de verdad histórica.
Esto no implica que "la mentira cretense" describa hechos reales, sino que el episodio pudo inspirarse en los registros sobre los Pueblos del Mar, reflejando la estrecha relación entre la historia y la poesía épica. De hecho, es una de las ideas que Nolan enfatiza en su adaptación de La Odisea.
En el tramo final de la película, Odiseo y Penélope conversan sobre cómo el colapso de la civilización traerá consigo la desaparición de la escritura y cómo, en ese nuevo mundo, será la tradición oral la encargada de preservar el recuerdo de la Guerra de Troya. De este modo, el director sugiere que los poemas homéricos pudieron conservar la memoria de acontecimientos históricos reales, aunque transformados y embellecidos por la tradición oral.