MADRID, 13 Ago. (CulturaOcio) -
La tercera temporada de La Casa del Dragón ha terminado su andadura en HBO Max. Y aunque la cuarta y última entrega de la serie todavía no tiene fecha de estreno ni ha empezado a rodarse, los fans (incluso aquellos que no hayan leído Fuego y Sangre) pueden ir haciéndose una idea de qué esperar de los próximos episodios. Para ello, solo es necesario reflexionar sobre las posibles consecuencias de algunos eventos clave, algo que ya están haciendo los actores, como Emma D'Arcy, que ha explicado cómo el destino de su personaje está más ligado al de Helaena de lo que pudiera parecer.
((Atención: Esta noticia contiene spoilers))
La trágica muerte de Helaena Targaryen estaba escrita (literal y figuradamente). Aparte de narrarse en Fuego y Sangre, la serie llevaba anunciándola sutilmente varios episodios, con la joven teniendo sueños que más bien eran oscuros presagios. En el último episodio de la tercera temporada de La Casa del Dragón, consciente de que ni ella ni el hijo que lleva en su vientre nunca serán libres, la Targaryen se tira por una ventana.
Rhaenyra, que poco antes había tenido un duro encuentro con su medio hermana, perdiendo rápidamente la paciencia y obligándola a comer por la fuerza, se entera de la noticia nada más llegar del septo. Cuando ve el cuerpo de la chica, apenas muestra emoción alguna y se limita a cerrar la ventana.
CÓMO AFECTA LA MUERTE DE HELAENA AL REINADO DE RHAENYRA
"Creo que Helaena es, en cierto modo, el corazón moral de la serie. Quizá sea el único personaje que está cerca del poder, pero que se mantiene, en cierto modo, sin contaminar por él", reflexionó D'Arcy en una rueda de prensa, según recoge ScreenRant. "Creo que su muerte condena a Rhaenyra al camino que ha elegido. Creo que, a partir de ahí, ya no hay vuelta atrás. Desde luego, no hay camino de vuelta a una forma de liderazgo más moderada", añadió.
A pesar de no saber "qué pasará a partir de aquí", D'Arcy sugirió que "probablemente la relación con Alicent será insalvable" a raíz de la muerte de Helaena, lo que "condena a Rhaenyra a estar sola en su búsqueda del poder".
D'Arcy reflexionó también sobre cómo el suicidio de la soñadora encaja perfectamente con el camino que ha ido tomando la líder de los Negros, "su rechazo a los Siete, el asesinato del Septón Supremo y este intento de rechazar otras instituciones que otorgan legitimidad", como podría ser el propio don de la visión. Esto se ve remarcado en los compases finales, cuando la reina observa el tapiz profético de su hermana y lo descarta.
EL SHOWRUNNER DE LA CASA DEL DRAGÓN ABORDA EL GRAN CAMBIO DE RHAENYRA
La muerte de Helaena, de la que Rhaenyra es en gran parte responsable, no hace más que subrayar su descenso a la locura y empezar a ilustrar por qué pasaría a la historia con el apodo de "la Cruel". "Gran parte de esta temporada ha girado en torno a Rhaenyra, dividida entre la filosofía de Viserys -que, en cierta medida, encarnaba Mysaria- y la de Daemon, que es 'fuego y sangre', ya sabes: gobernar con dragones, sin concesiones", señaló Ryan Condal en la rueda de prensa, indicando el cambio en el personaje de D'Arcy.
"Y Rhaenyra se debate entre esas dos opciones, preguntándose: '¿Puedo gobernar como mujer en tiempos de guerra y seguir siendo fiel a las razones por las que Viserys me eligió para gobernar, o simplemente tengo que convertirme en Daemon para ganar y mantener todo esto unido?'", explicó el showrunner de la ficción.
En los últimos episodios de la temporada, la reina parece inclinarse más por la visión de su esposo que por la que tenía su padre y una de las últimas cosas que le dice Helaena es precisamente que Viserys la odiaría por lo que está haciendo. En todo caso, la suerte está echada y, tras la muerte de Helaena, Rhaenyra parece más allá de toda redención.