MADRID, 10 Ago. (CulturaOcio) -
El final de la tercera temporada de La Casa del Dragón ha culminado con la esperada y sangrienta batalla de Ladera (Tumbleton) que, como era de esperar, ha dejado importantes bajas. Y si bien las muertes son inevitables en el fragor de la contienda, cabe decir que el episodio también incluye derramamiento de sangre de personajes clave más allá de la primera línea de combate, en Desembarco del Rey.
((Atención: Esta noticia contiene spoilers))
Pese a que octavo episodio de la tercera temporada de La Casa del Dragón se centra mayormente en la Batalla de Ladera --la primera de ellas, ya que según consta en el libro Sangre y Fuego se libraron dos imporantes enfrentamientos entre Verdes y Negros en este enclave-- lo cierto es que la primera gran muerte no tiene lugar allí.
EL SEPTON SUPREMO
El primer fallecido ilustre del capítulo titulado Las traiciones de Ladera, se dá muy lejos de la batalla, en Desembarco del Rey. Y es que Rhaenyra, tras enterarse de que Aegon vive y consciente de que su milagroso regreso puede verse como un signo de que él debería ocupar el trono, acude ante el Septón Supremo (Simon Chandler) para ordenarle que le unja como reina.
El líder religioso, que ya había mostrado su postura respecto a las pretensiones de Rhaenyra, se niega y la Targaryen ordena a Alyn que lo mate por traición, decidiendo prescindir de toda ceremonia y presentarse ella misma ante el pueblo como el príncipe que fue prometido.
ROODY EL RUINOSO Y ORMUND HIGHTOWER

Lejos de Desembarco del Rey, en Ladera, las fuerzas de los Negros se disponen a atacar, rechazando la oferta de paz de Gwayne Hightower. Daemon le pregunta a Roody el Ruinoso (Tommy Flanagan) si él y sus Lobos del Invierno siguen dispuestos a morir por la reina y este no duda en encabezar a sus hombres en una primera y brutal ofensiva para abrir las puertas de la ciudad.
Tras conseguir su objetivo, pero viéndose vivo todavía, Roody persigue a Ormund Hightower. El personaje de James Norton consigue imponerse por un breve momento, cercenando el brazo de su oponente, pero una salpicadura de sangre le distrae, provocándole arcadas, lo que es suficiente para que Roody lo apuñale por detrás.
Ambos perecen... pero no por sus heridas, sino bajo el fuego de Ala de Plata. Son dos de los centeranes de víctimas del ataque indiscriminado de Ulf el Blanco que, pese a volverse en contra de su bando, también guarda resentimiento a Ormund y decide calcinar todo y a todos.
KAT, LA MUJER DE HUGH
El asalto a Ladera no solo se cobra la vida de gran cantidad de guerreros, sino también de múltiples inocentes, incluso niños que los Hightower habían usado como escudos humanos en las murallas, como habitantes de la ciudad. Entre estos últimos se encuentra Kat, la mujer de Hugh Martillo, a quien este había acudido a salvar, aun desobedeciendo las órdenes directas de Rhaenyra pero encontrando solo su cadáver.
¿DAERON TARGARYEN?
Solo hay uno de los personajes principales cuyo destino queda en el aire tras la terrible batalla del final de la tercera temporada de La Casa del Dragón: Daeron Targaryen. El joven, cada vez más liberado del férreo control de Ormund Hightower, planeaba ir a la batalla con Tessarion. Gwayne Hightower interviene para detenerlo, pero entonces Ulf, a lomos de Ala Plateada, comienza a incendiar indiscriminadamente la ciudad.
En medio del caos de edificios en llamas y derrumbándose, Gwayne queda atrapado y cuando recupera la conciencia... Daeron ha desaparecido. El Hightower llama al joven, pero no optiene respuesta y la serie deja en el aire si él y Tessarion sobreviven o mueren... aunque, teniendo en cuenta la importancia del personaje en el material original, esto último es poco probable.
HELAENA TARGARYEN

Por último, el capítulo (y la temporada) termina con la que quizá sea la muerte más trágica de todas. Helaena Targaryen se tira por la ventana, matándose así tanto a ella como al niño que llevaba en su vientre. La joven llevaba días taciturna, negándose a comer y asaltada por visiones del futuro que incluían el nacimiento de su hijo (que le quitarían nada más dar a luz) y la Larga Noche.