La historia real tras Peaky Blinders. El hombre inmortal: Así intentaron los nazis hundir la economía de Reino Unido - NETFLIX
MADRID, 21 Mar. (CulturaOcio) -
Peaky Blinders: El hombre inmortal, que ya está disponible en Netflix, se ambienta en 1940, durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque el corazón de la película se encuentra en Tommy Shelby, su relación con su hijo y con su propio pasado, la trama está ligada también a un plan de los nazis para desestabilizar Reino Unido y ganar así la guerra. Ahora, lo que muchos espectadores se preguntan es si dicho plan existió realmente o si llegó a llevarse a cabo.
((Atención: esta noticia contiene spoilers))
La cinta abre con prisioneros judíos elaborando billetes falsos. Según se revela después, los nazis planean hundir la economía de Reino Unido introduciendo una ingente cantidad de estos billetes en el país y pretenden hacerlo a través de bandas criminales como los Peaky Blinders, algo con lo que su actual líder, Duke Shelby, no parece tener problema en principio.
Aunque El hombre inmortal no deja de ser una ficción, lo cierto es que el complot se inspira en una operación real. "Suelo utilizar los acontecimientos históricos como puntos de referencia entre los que se mueve mi historia. Es como si los personajes y la acción tuvieran un destino", explicó Steven Knight en Reddit. Y es que, en opinión del creador de Peaky Blinders "los hechos reales y la historia auténtica son mucho más surrealistas e inverosímiles que cualquier cosa que yo pudiera inventarme".
Según señala Esquire, existió realmente un plan para desestabilizar Reino Unido a través de dinero falso, que tuvo varias etapas y coincide en algunos puntos con lo reflejado en El hombre inmortal. El plan inicial tenía un nombre en clave bastante explicativo, "ofensiva contra la libra esterlina y destrucción de su posición como moneda mundial", recibiendo luego el nombre de Operación Andreas y, finalmente, Operación Bernhard, que es como ha pasado a la historia.
El cerebro de la operación fue el jefe de la policía criminal Arthur Nebe (que además fue líder de un escuadrón de la muerte responsable de la muerte de 46.000 judíos y fue ejecutado en 1945 por su implicación en el intento de asesinato de Hitler). Junto al infame oficial de las SS Reinhard Heydrich, ideó un plan para falsificar billetes y lanzarlos desde el aire sobre ciudades de Reino Unido.
LA OPERACIÓN BERNHARD REALMENTE UTILIZÓ PRISIONEROS JUDÍOS
Para burlar el sistema de seguridad contra la falsificación del Banco de Inglaterra, los nazis reunieron a un equipo de burócratas, descifradores de códigos, matemáticos, artistas, dibujantes y otros expertos. La operación se paralizó por un tiempo y fue retomada por Bernhard Krüger, que la rebautizó con su propio nombre, algo que en parte le permitieron por tener la idea de utilizar prisioneros judíos como mano de obra. Y es que, como se muestra en El hombre inmortal, los nazis efectivamente usaron prisioneros para la tarea de falsificar billetes. A pesar de que el riesgo era alto, estos a veces dejaban errores para ayudar a los Aliados.
La elaboración de billetes era constante y se estima que, en el momento álgido de la operación, se producían más que en el Banco de Inglaterra, hasta 600.000 al mes, llegando a un total de unos ocho millones. Para que el dinero pareciese todavía más real, Krüger hacía que pasase por las manos de numerosos prisioneros.
El plan de lanzar los billetes desde el aire se abandonó, en vez de eso, el dinero falsificado se usó para financiar operaciones de inteligencia y compras encubiertas. No llegó a inundar las calles y, desde luego, no fue distribuido por las bandas criminales.
En cuanto a Beckett, el personaje de Tim Roth en la película no está directamente inspirado en una figura real, si bien es verdad que hubo un hombre, Friedrich Schwend, considerado el jefe de ventas de la operación.