El final de La Casa del Dragón 2x04: Está muerto Aegon Targaryen
El final de La Casa del Dragón 2x04: Está muerto Aegon Targaryen - HBO MAX
Actualizado: lunes, 8 julio 2024 13:59

   MADRID, 8 Jul. (CulturaOcio)

   La Danza de Dragones ha comenzado. El cuarto capítulo de la segunda temporada de La Casa del Dragón ha desatado finalmente la guerra total entre los Verdes, partidarios de Aegon II, y los Negros, quienes defienden a Rhaenyra como legítima heredera al Trono de Hierro. Y lo ha hecho con una colosal batalla en la los Targaryen se enfrentaron por primera vez entre sí a lomos de sus bestias aladas y en la que participaron algunos de los personajes más importantes de la serie... y no todos corrieron la misma suerte.

((ATENCIÓN: ESTA NOTICIA CONTIENE SPOILERS))

   Titulado, con profética simplicidad, El dragón rojo y el dorado, el plato fuerte de esta cuarta entrega de la segunda temporada fue la recreación en pantalla de tremenda La Batalla de Reposo del Grajo, una contienda clave en los primeros compases de la guerra civil Targaryen.

   Este combate tiene su origen en una inesperada decisión de Ser Criston Cole, el Lord Comandante de la Guardia Real y la nueva Mano del Rey, que tras partir de Desembarco del Rey con sus huestes e ir conquistando castillos, y sumando hombres a sus filas, en lugar de seguir el plan que todos esperaban y dirigirse hacia Harrenhal, el castillo más grande de los Siete Reinos y punto estratégico en las Tierras de los Ríos donde Daemon sigue solo con su dragón intentando sin mucho éxito conseguir un ejército, se dirige hacia los dominios de Lord Staunton, a su pequeña fortaleza de Reposo del Grajo que pretende asediar y tomar.

   Es entonces cuando Rhaenyra Targaryen regresa Rocadragón tras su clandestino e infructuoso encuentro con Alicent Hightower en el Septo de Desembarco del Rey. Sabedora ahora de que la paz ya es imposible, la reina quiere demostrar fuerza y toma la decisión que algunos miembros de su consejo le estaban reclamando hace tiempo: los dragones irán a la guerra.

   Y pese a que Jacaerys Targaryen, el primogétino de la reina, estaba ansioso de ir a la batalla a lomos de Vermax, la elegida es una jinete más experimentada y con una bestia mucho más temible. Así, Meleys, la ‘Reina Roja’ parte a hacia la batalla montada por Rhaenys Targaryen.

   Allí, el personaje de Eve Best se dispone a calcinar a Cole y sus huestes que asedian en castillo de su aliado Lord Staunton... pero en realidad todo era una trampa. El ataque a Reposo del Grajo es en realidad una estratagema ideada por Aemond y Cole, un cebo para que los Negros sacaran de su fortaleza alguno de sus dragones y este fuera presa fácil para el incomparable poderío del colosal Vhagar, que aguardaba oculto en el bosque a poca distancia de la batalla.

EL REY VA A LA GUERRA

   Una emboscada urdida en secreto por Cole y Aemond y que estuvo a punto de echar por tierra el propio rey. Desoyendo los consejos de todos a su alrededor, y herido y rabioso por las palabras de su madre -que le dice que no será ni la mitad de buen rey que lo fue su padre y le invita a ser útil al reino haciendo, literalmente, "nada"- Aegon II decide seguir sus más imprudentes impulsos.

   Así, el rey de los Verdes se calza su armadura y, a lomos de su deslumbrante y espectacular dragón Fuegosol, va a la guerra. Es él, por tanto, quien en un primer momento hace frente a Rhaenys Targaryen y su dragona Meleys. Y frente a la pericia, arrojo y fuerza de "la reina que nunca fue" y su alada 'reina roja'... Aegon poco tiene que hacer aunque sea él quien porte la corona y se siente en el Trono de Hierro. Tras una certera y diestra maniobra, Rhaenys consigue que su dragona muerda a Fuegosol de un ala, una bestia algo más pequeña que queda a su merced.

  La suerte del actual rey, del usurpador para los Negros, parecía echada con Rhaenys y Meleys dominando el combate... hasta que Aemond y Vhagar hacen su aparición. A lomos de su mastodóntica máquina de guerra, el tuerto Targaryen no duda en lanzar una terrible ráfaga de fuego para calcinar tanto a Rhaenys y su dragona pero también a su rey y su montura Fuegosol. El gesto de pánico Aegon, que tan solo unos segundos había celebrado la inesperada aparición de su comandante y hermano, al escuchar el "Dracarys" de Aemond y ver cómo el 'fuego amigo' de su hermano pequeño lo iba a arrasar, lo dice todo.

   Tanto él como su dragón caen al vacío en la espesura del bosque, levantando una gran nube de fuego y humo hacia la que corre presto Cole, que de repente recuerda que además de estratega militar en secreto y conspirador con Aemond, también es Mano del Rey y Lord Comandante de los Capas Blancas.

HERÓICA MUERTE DE RHAENYS TARGARYEN, LA REINA QUE NUCA FUE

   Rhaenys y la veloz Melerys salieron mejor paradas de la acometida de Vhagar, pero en una decisión que será tan audaz como letal, "la reina que nunca fue" decide volver para enfrentarse a Aemond y Vhagar. Y aunque Meleys es notablemente más rápida y llega a poner en serios apuros al dragón más grande vivo de todo Poniente -de hecho Vhagar y Meleys se enzarzan en una lucha a garra, colmillo y fuego en pleno vuelo que ejemplifica perfectamente lo que es (y debe ser) la Danza de Dragones- finalmente el viejo escupefuego sorprende a la 'reina roja' saliendo desde detrás del castillo y atrapando su cuello con sus descomunales fauces.

   Tras unos segundos de quejidos y agonía, Meleys muere ante la triste pero siempre digna mirada de Rhaenys, que cae al vacío junto a su dragona provocando una terrible explosión. Aemond y Vhagar suman así su segunda victoria sobre los jinetes de dragones de los Negros, y un nuevo cadáver regio.

    Y es que Aemond ya mató a su sobrino, el pequeño Lucerys Velaryon, y a su ragón Arrax en el último capítulo de la primera temporada y ahora hacen lo propio acabando con Rhaenys y Melerys.

¿ESTÁN MUERTOS AEGON II TARGARYEN Y FUEGOSOL?

   Mientras tanto, Cole se rehace vuelve a montar su caballo para seguir buscando a Aegon, que todo parece indicar que ha muerto con su dragón. En un claro, encuentra a Aemond que envaina su espada y se dirige hacia una masa aún llameante. Se trata de los restos de Fuegosol junto al que yace, totalmente calcinado, el cuerpo humeante de Aegon Targaryen. Cole cae de rodillas y Aemond abandona, con sus formas siempre decididas y afiladas, el lugar sin mostrar el más mínimo gesto de preocupación.

    Este presunto magnicido, el intento de matar a su hermano, es un giro impactante que tendrá importantes ramificaciones en el futuro y que no se relataba de tal manera en los libros. Y es que La casa del dragón ha ido alimentando poco a poco, desde el final de la primera temporada, las diferencias y la rivalidad entre los dos hermanos. La gota que puede haber colmado el vaso de Aemond fue la humillación a la que le sometió su hermano que, junto a sus amigos, se rió de él cuando yacía con una prostituta en un burdel en el pasado capítulo.

    Así, el feroz ataque de Vhagar, sin tener en cuenta que iba a ser más letal para su hermano que para su enemigo, fue la forma en la que Aemond aprovechó una doble oportunidad: vengarse por las buras y faltas de respeto de su hermano y tomar al fin las riendas de una guerra en la que quiere ser más agresivo.

   Pero pese a que tanto el rey Aegon como su dragón se encuentran en estado crítico tras el ataque de Vhagar, según el relato de Fuego y Sangre, el libro de George R.R. Martin, ambos sobrevivieron a la Batalla de Reposo del Grajo. Pero las heridas sufridas fueron extremadamente graves tanto para la bestia como para su jinete.

    Así, tras las quemaduras rey Aegon II Targaryen quedó incapacitado durante un año, tiempo en el que el príncipe Aemond se convirtió en regente que centró sus esfuerzos en reunir un ejército contra Daemon Targaryen. Nunca se llego a recuperar del todo. Su dragón Fuegosol no pudo volver a volar y, maltrecho, se quedó en los campos de Reposo del Grajo comiendo cadáveres y ganado.

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