MADRID, 5 May. (CulturaOcio) - Britney Spears ha alcanzado un acuerdo judicial tras su detención el 4 de marzo en California, donde se le arrestó por conducir presuntamente bajo los efectos del alcohol y las drogas, un episodio tras el cual ingresó voluntariamente en un centro de rehabilitación. La artista se declaró culpable el 4 de mayo de un delito menor de conducción temeraria en un caso relacionado con el consumo de alcohol y drogas, fórmula legal que permitió retirar la acusación inicial más grave de conducir bajo los efectos de dichas sustancias y evitar una pena de cárcel.