Star Wars cambia de capitán: Kathleen Kennedy deja la presidencia de Lucasfilm tras 14 años y Dave Filoni asume el mando - LUCASFILM
MADRID, 16 Ene. (CulturaOcio) -
Kathleen Kennedy abandona la presidencia de Lucasfilm tras 14 años pilotando Star Wars. La salida, efectiva esta misma semana y esperada desde hace tiempo en la industria cinematográfica, supone un giro de gran calado para una de las franquicias más importantes de Hollywood desde su compra por Disney, que sitúa al frente de la compañía a Dave Filoni y Lynwen Brennan.
El relevo se articula con un reparto de funciones. Filoni, hasta ahora vicepresidente ejecutivo y máximo responsable creativo, asume la supervisión creativa del estudio como presidente y director creativo. Lynwen Brennan, responsable del área de negocio, se encargará de la dirección ejecutiva y de operaciones como copresidenta. Ambos responderán a Alan Bergman, copresidente de Disney Entertainment.
"Mi pasión por contar historias se forjó con las películas de Kathleen Kennedy y George Lucas. Nunca imaginé que tendría el privilegio de aprender el oficio de cine de ambos. Desde Rey hasta Grogu, Kathy ha supervisado la mayor expansión de la narrativa de Star Wars en pantalla que jamás hayamos visto", ha expresado Filoni en un comunicado oficial. "Estoy increíblemente agradecido a Kathy, George, Bob Iger y Alan Bergman por su confianza y la oportunidad de dirigir Lucasfilm en este nuevo puesto, haciendo un trabajo que realmente amo. Que la Fuerza os acompañe", continúa.
Kennedy, con una trayectoria previa de décadas trabajando en títulos como E.T., el extraterrestre o la saga Indiana Jones, se incorporó a Lucasfilm en 2012 como copresidenta junto a George Lucas y ascendió pocos meses después a la jefatura en solitario, tras la adquisición de la compañía por parte de Disney por 4.000 millones de dólares y la salida de su creador.
Kennedy no se desvincula de inmediato de Star Wars, pues continuará como productora de las dos próximas películas de la franquicia, The Mandalorian and Grogu, cierre del denominado mandoverso que llegará a los cines el 22 de mayo de 2026, y Star Wars: Starfighter, filme protagonizado por Ryan Gosling que aterrizará en salas el 28 de mayo de 2027.
"Ha sido un auténtico privilegio pasar más de una década trabajando junto al extraordinario talento de Lucasfilm. Su creatividad y dedicación han sido una inspiración, y me siento profundamente orgullosa de lo que hemos logrado juntos", ha asegurado Kennedy. "Me entusiasma seguir desarrollando cine y televisión tanto con colaboradores de siempre como con nuevas voces que representan el futuro de la narración", añade.
El perfil de Filoni está íntimamente ligado al universo televisivo reciente de la franquicia galáctica. Tras ser una figura creativa clave de Star Wars: The Clone Wars, el realizador ha trabajado junto a Jon Favreau en la expansión de la saga en Disney+ con títulos como The Mandalorian, además de ser el creador de Ahsoka. Brennan, por su parte, se incorporó a Lucasfilm en 1999 y escaló hasta presidir Industrial Light & Magic, la división de efectos visuales y tecnología cinematográfica fundada por George Lucas. En 2015, asumió su actual responsabilidad enfocada en el negocio de la compañía.
"Lucasfilm ha sido fundamental en mi vida. Es una comunidad de narradores inspiradores con un espíritu rebelde sin igual, y me siento honrada de unirme a Dave Filoni para guiarnos hacia adelante", explica Brennan, que agradece que "he tenido la gran suerte de aprender de George Lucas, Kathy Kennedy y Alan Bergman, y tengo una fe inquebrantable en la visión creativa de Dave para el siguiente capítulo del legado de este histórico estudio".
EL MANDATO DE KENNEDY
Durante el mandato de Kennedy, Lucasfilm impulsó con rapidez una nueva era cinematográfica para Star Wars. Fichó a J.J. Abrams para dirigir en 2015 El despertar de la Fuerza, largometraje que inauguró la última trilogía y superó los 2.000 millones de dólares en taquilla mundial, siendo la sexta película más taquillera de la historia.
Un año antes, Rogue One: Una historia de Star Wars, ya amasó más de 1.000 millones de dólares a nivel mundial. No obstante, el proceso creativo fue convulso. Durante su fase final de producción, el director Gareth Edwards fue relegado y Tony Gilroy entró para reconfigurar el montaje, una decisión muy discutida entonces, pero que terminó acompañada de un notable recibimiento tanto por parte de la crítica como del público. Además, desembocó en Andor, la aclamada serie precuela.
Pese a ese arranque sólido en taquilla, el estreno de Star Wars: Los últimos Jedi abrió una etapa de fuerte polarización entre el fandom, con un debate creciente sobre el rumbo creativo de la saga. Las tensiones se intensificaron con la crisis de producción de Han Solo: Una historia de Star Wars, tras la salida de Christopher Lord y Phil Miller en pleno rodaje y la entrada de Ron Howard para culminar el proyecto, que terminó siendo un tropiezo comercial con 393 millones de dólares recaudados en todo el mundo.
Más adelante, buena parte del público y de la crítica consideró Star Wars: El ascenso de Skywalker un cierre decepcionante para la saga Skywalker, a pesar de recaudar más de 1.300 millones de dólares. A partir de este largometraje, Star Wars entró en un bucle de anuncios de múltiples proyectos que no han llegado a materializarse y Bob Iger reconoció que se habían lanzado demasiadas películas de la saga en poco tiempo.
En paralelo, bajo el mandato de Kennedy, Lucasfilm reforzó la expansión televisiva de Star Wars apostando por la ficción seriada en imagen real. Desde finales de 2019, la plataforma ha estrenado siete series en imagen real, entre ellas The Mandalorian, Ahsoka, Obi-Wan Kenobi y Andor, que han sostenido el universo galáctico durante más de seis años sin un nuevo estreno cinematográfico.