Backrooms, uno de los fenómenos de terror del año, ya tiene fecha de estreno en streaming - A24
MADRID, 10 Ago. (CulturaOcio) -
Backrooms, película dirigida por Kane Parsons que es sin duda uno de los fenómenos cinematográficos del año, llega por fin al streaming. La película, que ha recaudado casi 400 millones de dólares en taquilla internacional, estará disponible en HBO Max y Filmin a partir del próximo 25 de septiembre.
En el filme, Clark, un propietario de una tienda de muebles que atraviesa una profunda crisis personal y profesional descubre una puerta que conduce a los Backrooms, un laberinto de habitaciones, pasillos y oficinas que parecen copias distorsionadas de lugares reconocibles y donde algo siempre parece estar acechando.
Con esta premisa, un bajo presupuesto y la dirección de un 'youtuber', el filme se ha convertido de manera inesperada en uno de los taquillazos de terror del año. El joven director comenzó a desarrollar este universo con apenas 16 años, publicando una serie de cortos en YouTube inspirados en el 'creepypasta' de los Backrooms.
Estos vídeos acumularon decenas de millones de visualizaciones y acabaron convirtiéndose en uno de los grandes fenómenos virales de la última década. Finalmente, A24 apostó por trasladar a la gran pantalla un universo que se ha convertido en el mejor estreno de la productora.
¿HABRÁ BACKROOMS 2?
El propio Kane Parsons ha negado los rumores sobre una segunda parte, asegurando que no esta interesado en armar secuelas. Al ser preguntado sobre la posibilidad, en una entrevista concedida al podcast The Town, el cineasta se mostró sorprendido. "No sé de dónde ha salido eso", expuso, añadiendo que aquello más bien le parecía "una alucinación". "Lo que quiero, básicamente, es centrarme en proyectos originales", reveló el director.
La singularidad de Backrooms se encuentra en transformar lugares aparentemente familiares en escenarios inquietantes, los llamados espacios liminales. Lugares que en apariencia son reconocibles, pero alteran nuestra percepción resultando terroríficos. Así, el filme juega con la sensación de desorientación que convierte los Backrooms en un lugar tan fascinante como perturbador.
Para construir ese interminable universo, el equipo levantó un gigantesco decorado práctico de más de 2.500 metros cuadrados, recurriendo a efectos digitales solo cuando era imprescindible. "Podías situarte en muchos puntos del decorado, girar sobre ti mismo y recorrerlo libremente. No eran los efectos visuales los que sostenían la película: el espacio existía de verdad", apuntó el propio director.