Publicado 05/06/2021 17:34CET

El final de Expediente Warren 3: Obligado por el diablo: ¿Quién es la Ocultista?

La Ocultista, la nueva villana de Expediente Warren: Obligado por el demonio
La Ocultista, la nueva villana de Expediente Warren: Obligado por el demonio - New Line Cinema

   MADRID, 5 Jun. (CulturaOcio) -

   La última película de Expediente Warren, Obligado por el demonio, plantea una historia completamente distinta a la de las dos anteriores entregas de la saga The Conjuring. En esta ocasión Ed y Lorraine dejan a un lado la investigación de casas encantadas para sumergirse en un caso mucho más oscuro, perturbador y... real.

   Lo que comienza como un exorcismo, pronto deriva en algo más complejo, con un asesinato de por medio y un oscuro personaje detrás que podría estar moviendo los hilos: La Ocultista.

((ATENCIÓN: ESTA NOTICIA CONTIENE SPOILERS))

   Mientras los Warren intentan demostrar que Arne Johnson estaba poseído por un demonio cuando cometió el asesinato que se le imputa, encuentran bajo la casa de los Gretzel un extraño tótem.

   Según avanzan las pesquisas del matrimonio, la pareja descubre que otro caso, a cientos de kilómetros de Connecticut, donde transcurre el filme, podría estar relacionado. Los demonólogos no solo encuentran un segundo tótem en esa ubicación, sino que además Lorraine consigue acceder al cadáver de una de las implicadas en el suceso.

   Esto le permite establecer un canal con la responsable de todas las maldiciones, la Ocultista, mediante el que ambas pueden ver lo que está haciendo la otra. En esa visión, Lorraine ve dónde está el altar desde el que se han realizado los conjuros y algunas pistas sobre su ubicación.

   Cuando el matrimonio vuelve a su casa, Ed es poseído e intenta matar a Lorraine, aunque, por suerte, consigue salir del trance antes de herir a su esposa. Es entonces cuando ambos descubren que él también ha sido maldecido con un tótem oculto en un jarrón.

   Mientras Lorraine se desplaza en busca de ayuda hasta el viejo granero en el que vive el Padre Kästner, un cura retirado especializado en ocultismo, Ed descubre que el segundo tótem, a pesar de haber sido encontrado a kilómetros de ellos, también fue entregado a la víctima en una universidad cercana. Esto hace que el demonólogo pueda realizar una triangulación aproximada de dónde se encuentra la Ocultista.

El hallazgo, sumado a las pistas que Lorraine vio en su conexión con la conjuradora, hace que Ed descubra que la Ocultista está en la misma ubicación que está visitando su mujer.

   Con gran remordimiento, el Padre Kästner le confiesa a Lorraine que en realidad la Ocultista es su hija y le muestra el pasadizo de acceso al altar que debe destruir si quiere acabar con todas las maldiciones. Ella recorre la gruta hasta el impío sitio en el que la bruja llevaba a cabo sus acciones, sin embargo, no tiene la fuerza física suficiente para destruir el altar de piedra, así que la Ocultista llega al lugar antes de que Lorraine lo haya conseguido.

   En esos instantes, Ed llega al molino y cargando un mazo accede a la gruta para salvar a su esposa. La Ocultista, aprovecha entonces para hechizarlo y ordenarle que asesine a Lorraine. Justo cuando Ed está a punto de acabar con ella, la médium apela al amor que los une para romper el encantamiento, con lo que su marido sale del trance y destruye el altar.

   Frustrado el plan de la Ocultista, el demonio al que había invocado vuelve para cobrarse el alma que ella le había prometido y que, ante su fracaso, acaba siendo la suya.

   Finalmente, los Warren vuelven a casa, donde celebran su amor y la bonita pareja de demonólogos se besan bajo el templete que Ed ha instalado en su jardín, a imagen y semejanza de aquel en el que se besaron en su primera cita.

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