La profesora asociada de Psicología en la UOC y doctoranda en Juegos de Mesa y Género, Noemí Blanch de la Cueva, ha destacado el auge de los juegos analógicos en un mundo digital, donde "pasan a ser lo excepcional y por lo tanto tienen un valor" por su componente háptico tocar y manipular piezas y el compartir espacio mirándose los unos a los otros.