El asistente de Matthew Perry, condenado a tres años y medio de cárcel por suministrarle la ketamina que causó su muerte - EUROPA PRESS/CONTACTO/SMG - ARCHIVO
MADRID, 28 May. (CulturaOcio) -
La justicia federal estadounidense ha sentenciado al quinto y último acusado en la investigación abierta tras la muerte de Matthew Perry, que falleció a los 54 años el 28 de octubre de 2023 por los efectos agudos de la ketamina. Kenneth Iwamasa, asistente personal y amigo del recordado Chandler Bing de Friends, ha sido condenado a tres años y cinco meses de cárcel y al pago de una multa de 10.000 dólares por suministrar repetidamente a Perry aquella sustancia, incluidas las dosis que provocaron su muerte.
Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Iwamasa conocía a Perry desde 1992 y empezó a trabajar como su asistente en 2022 con un salario anual de 150.000 dólares. Entre sus funciones figuraban coordinar la atención médica del actor y asegurarse de que tomara la medicación prescrita por sus médicos. Sin embargo, la fiscalía sostuvo que Iwamasa, que se declaró culpable en 2024 de un delito federal de conspiración para distribuir ketamina con resultado de muerte, se convirtió en "su facilitador y proveedor de drogas".
De acuerdo con Deadline, la jueza encargada del caso subrayó al dictar la sentencia la gravedad de la conducta del acusado, aunque matizó que no había pruebas concluyentes de que actuara con voluntad deliberada de causar daño. "No hay pruebas sólidas de que actuara con intención maliciosa, aunque algunos discreparían", señaló la magistrada, que también reprochó directamente que "su conducta fue temeraria, no solo el día de su muerte, sino en los días previos".
La investigación determinó que, en octubre de 2023, Iwamasa compró 51 viales de ketamina a través de Erik Fleming, un intermediario que obtenía la sustancia de Jasveen Sangha, conocida como la Reina de la ketamina. Aunque la ketamina tiene usos médicos autorizados, su administración debe realizarse bajo supervisión sanitaria por los riesgos que conlleva. Perry había recibido este tratamiento de forma legal para la depresión, pero, según la acusación, recurrió después a vías ilegales para obtener dosis superiores a las prescritas por su médico.
El Departamento de Justicia aseguró que Iwamasa no tenía formación médica y que inyectó repetidamente ketamina a Perry durante las semanas anteriores a su muerte. También habría presenciado señales alarmantes, como episodios en los que el actor quedó inconsciente o fue incapaz de hablar o moverse tras recibir la sustancia. El 28 de octubre de 2023, el asistente administró al intérprete al menos tres inyecciones de ketamina suministrada por Sangha, dosis que acabaron con la vida del actor.
Perry fue hallado sin vida en el jacuzzi de su vivienda después de que Iwamasa llamara al 911, el número de emergencias estadounidense. Tras la muerte del actor, Iwamasa omitió inicialmente ante las autoridades que Perry estaba consumiendo ketamina y, según la fiscalía, ocultó la cronología real de las inyecciones administradas ese día. También habría retirado y destruido pruebas relacionadas con el consumo de la sustancia, incluidas botellas y jeringuillas.
Pese a ello, su posterior colaboración con los investigadores fue clave para el avance del caso contra el resto de implicados. El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó en 2024 a cinco personas en relación con la muerte de Perry, entre ellas dos médicos. Según la Fiscalía, Iwamasa conspiró con Jasveen Sangha, Erik Fleming y el doctor Salvador Plasencia para obtener ilegalmente ketamina y distribuirla al actor.
El resto de implicados ya fueron condenados. Jasveen Sangha, apodada por la Fiscalía como la Reina de la Ketamina, fue sentenciada a 15 años de prisión; Erik Fleming, que suministró viales de la droga, recibió una pena de dos años; el doctor Salvador Plasencia fue condenado a dos años y medio; y el doctor Mark Chavez, que entregó ketamina a Plasencia, fue sentenciado a ocho meses de arresto domiciliario, 300 horas de servicios comunitarios y tres años de libertad bajo supervisión judicial.
LOS ESCRITOS DE LA FAMILIA DE PERRY ANTES DE LA SENTENCIA
La sentencia llega después de que Madeline Morrison, hermana de Perry, endureciera sus acusaciones contra Iwamasa en los escritos presentados por la familia ante el tribunal. Recogidos por Entertainment Weekly y People, Morrison habló de "traición inimaginable" sosteniendo que Iwamasa formaba parte del círculo de confianza de Perry.
"Es difícil expresar con palabras la sensación de traición que sentí cuando descubrí lo que Kenny había hecho. La idea de que alguien a quien mi hermano consideraba familia pudiera traicionarle de una forma tan inimaginable es algo que nunca habría podido concebir", escribió Madeline Morrison.
La hermana del actor relató además que, días después del fallecimiento, acudió a la casa de Perry para elegir la ropa con la que sería enterrado y observó un extraño comportamiento en Iwamasa que ahora interpreta de otra manera. "Recuerdo lo maniático e inquieto que parecía, repetía una y otra vez su versión de los hechos sin que nadie se la pidiera, como si le estuvieran entrevistando en lugar de estar llorando a un amigo", explicó Morrison antes de asegurar que "en realidad intentaba distraernos de la verdad, de que inyectó a mi hermano una dosis letal de ketamina y le dejó morir en un jacuzzi".
Iwamasa también habló en el funeral de Perry, un gesto que Morrison considera ahora especialmente doloroso. "La persona responsable de la muerte de mi hermano se levantó y se dirigió a las personas que más le querían", recoge People. "Eso es como una broma cruel con la que todavía me cuesta lidiar. No solo le quitó la vida a mi hermano, contaminó nuestros últimos recuerdos de despedida", manifestó.