MERYL MELANIA - FREDERICK INJIMBER/NANCY KASZERMAN/CONTACTO
MADRID, 8 Abr. (CulturaOcio) -
Dos décadas después del estreno de El diablo viste de Prada, Meryl Streep vuelve a encarnar a la infame Miranda Priestly en su secuela, que llega a los cines el próximo 30 de abril. La actriz da vida a la fría y altiva jefa de la revista de moda Runway. Y precisamente de moda, sobre todo en mujeres poderosas, ha hablado recientemente la tres veces ganadora del Oscar.
"Creo que el mensaje más... impactante que transmitió nuestra actual primera dama fue el de la chaqueta en la que se leía: 'I Really Don't Care, Do U?' [Realmente no me importa, ¿a ti?]", mencionó la intérprete en una entrevista concedida a Vogue, revista en la que compartió portada junto a Anna Wintour. El comentario llegó después de que la antigua jefa de redacción de la revista sacara a colación el nombre de Melania Trump hablando de si las mujeres se vestían para transmitir poder.
La prenda de ropa a la que se refirió la intérprete fue llevada por la primera dama en junio de 2018, "cuando iba a visitar a los niños migrantes que estaban detenidos", una elección que resultó controvertida y que trató de explicar más tarde.
"Es obvio que no me puse la chaqueta por los niños, sino para subir y bajar del avión. Era para la gente y para los medios de comunicación de izquierdas que me critican. Quiero demostrarles que no me importa. Pueden criticar todo lo que quieran. Pero eso no me impedirá hacer lo que considero correcto", se defendió por aquel entonces Trump en declaraciones a ABC.
STREEP DENUNCIA "UNA ACTITUD DE DISCULPA IMPLÍCITA EN LAS MUJERES"
"Vestirse consiste, ante todo, en expresarse uno mismo, pero también estamos sujetos a las grandes corrientes históricas y políticas que determinan las expectativas", explicó Streep, continuando con el tema de la relación entre moda y poder.
La actriz destacó además que le sorprendía "que las mujeres que ocupan puestos de poder tengan que aparecer con los brazos al descubierto en televisión, mientras que los hombres van cubiertos con camisa y corbata o traje". "Hay una actitud de disculpa implícita en las mujeres. Tienen que mostrar su pequeñez", observó, señalando ese fenómeno como una "compensación" de "los avances de las mujeres en la segunda mitad del siglo XX y a principios de este", que "han sido desestabilizadores".
"Es como si las mujeres tuvieran que decir: 'Soy pequeña. No puedo caminar con estos zapatos. No puedo correr. Estoy desnuda, no soy una amenaza'", reflexionó Streep.