Juego de Tronos 7x04: ¿Cómo se puede matar a un dragón?

Actualizado 07/08/2017 16:51:05 CET
Juego de Tronos
HBO

MADRID, 7 Ago. (CulturaOcio) -

Los dragones son criaturas mitológicas propias del género fantástico que en Juego de Tronos han pasado de ser bestias asociadas al custodio de un tesoro o de una indefensa princesa a convertirse en piezas estratégicas, activos militares capaces de decidir batallas y de cambiar el sino de las guerras.

Extinguidos hace tiempo, en Poniente los dragones habían dejado ya de infundir temor para convertirse en meros adornos del folklore caballeresco, protagonistas de leyendas y canciones populares. Pero, por obra y gracia de Daenerys Targaryen, Drogon, Viserion y Rhaegal pasaron de ser un excéntrico regalo de bodas a convertirse en tres máquinas de guerra, tres temibles bestias que, al fin, sobrevuelan los cielos de los Siete Reinos.

(((ATENCIÓN: ESTA NOTICIA CONTIENE SPOILERS)))

El 7x04 de Juego de Tronos ofreció a los millones de seguidores de la serie basada en las novelas de George R.R. Martin algo que llevaban esperando desde el inicio de la serie. Algo que, de hecho, no han podido siquiera leer en las novelas de Canción de Hielo y Fuego... sino en forma de viejos recuerdos.

Al grito de ¡DRACARYS!, Botín de Guerra mostró todo el poderío de Drogón, que arrasó con todo y con todos, pero también sirvió para demostrar que los dragones de Daenerys Targaryen no son invulnerables... pero casi. ¿Cómo se puede acabar con una de estas colosales y aladas armas de destrucción masiva?

A lo largo de los 150 años de mandato de los Targaryen en Poniente, 18 de sus dragones murieron en plena batalla: 10 fueron matados por otros dragones (en la guerra civil entre los Targaryen conocida como Danza de Dragones) y los ocho restantes... por humanos.

De hecho, el primer dragón asesinado en combate (Meraxes) cayó bajo la misma amenaza que el maestre Qyburn ha ideado para Cersei y del que hace uso Born en el cuarto capítulo de la séptima temporada: un lanzavirotes, una letal ballesta gigante.

Es decir, que si tu objetivo es matar un dragón... y no tienes otro al servicio de tu causa, la opción de la ballesta gigante es una solución medianamente buena para intentar acabar con esos cañones de fuego alados.

LA SANGRIENTA DANZA DE DRAGONES

Y es que la Danza de Dragones tuvo lugar 120 años después del primer dragón muerto en combate, y aunque la mayoría de las bestias caídas fueron finiquitadas por otro dragón, también hubo algunos que encontraron la muerte de manos de los humanos.

Así, y en una batalla naval particularmente épica, que pasó a la historia de Poniente como la Batalla del Gaznate, se vieron caer a dos de estas poderosas criaturas aladas: Stormclud, un joven dragón que fue arrasado por una tormenta de ballestas y el poderoso Vermax, que se ahogó en el mar en extrañas circunstancias por, presuntamente, volar demasiado bajo y chocar contra una galera en llamas.

Y tras la guerra civil, siguió la sangría para las criaturas aladas de los Targaryen. Y es que después de la sangrienta Danza vino una revuelta popular que acabaría con la vida de cinco de sus dragones, tres de ellos asesinados por una turba iracunda mientras estaban encadenados en su guarida de Pozo Dragón, disminuyendo así sensiblemente su poder y autoridad.

Por lo que Daenerys (sin saberlo) hizo bien en evitar un ataque frontal contra Desembarco del Rey, al menos en un primer momento, teniendo en cuenta que tanto una muchedumbre enfurecida como un lanzavirotes representan amenazas mortales para sus tres 'hijos' de fuego.

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