El final de Los Bridgerton 4x04, explicado: ¿Descubre Benedict quién es la Dama Plateada? - NETFLIX
MADRID, 29 Ene. (CulturaOcio) -
La primera parte de la cuarta temporada de Los Bridgerton, que se centra en la historia de amor prohibido entre Benedict (Luke Thompson) y Sophie (Yerin Ha), ya ha llegado a Netflix. Y a un mes de que aterricen los cuatro capítulos restantes, el próximo 26 de febrero, lo que muchos se preguntan es cómo han quedado exactamente las cosas entre la pareja principal.
((ATENCIÓN: ESTA NOTICIA CONTIENE SPOILERS))
En los primeros compases de la nueva temporada, el libertino segundo hijo de la familia titular acude al baile de máscaras de su madre, quedándose prendado, contra todo pronóstico, de la misteriosa Dama Plateada, que se niega a mostrar su rostro o revelar su nombre. Esta es en realidad Sophie Baek, hija ilegítima de Lord Penwood, que trabaja como criada.
Como en la Cenicienta, el joven trata de averiguar la identidad de la chica que le ha robado el corazón, pero no la descubre enseguida, ni siquiera contando con la solícita ayuda de Lady Violet. Por otro lado, Benedict empieza a enamorarse de Sophie sin sospechar siquiera que ella y la Dama Plateada son en realidad la misma persona.
En los últimos compases del cuarto episodio, aún prendado de la Dama Plateada pero también de Sophie, Benedict le pide a la criada que sea su amante, algo a lo que ella no está dispuesta (por principios, no por falta de cariño). Esta proposición arruina el momento que estaban compartiendo y la chica se aleja de él.
Así, la primera parte de la temporada no solo acaba con Benedict sin saber la identidad de la Dama Plateada, sino también rechazado por la chica de la que se había enamorado.
La entrega muestra además que la madrastra de Sophie, Lady Araminta Gun (Katie Leung), y sus hijas se han mudado a pocas puertas de distancia de donde viven los Bridgerton y que la señora Varley ha abandonado la casa de los Featherington para convertirse en su criada. Es de esperar que, como en la Cenicienta, Lady Amiranta se revele como la gran villana de la historia, poniendo aún más trabas al ya de por sí delicado romance de los jóvenes.