Martin Scorsese: el lobo del séptimo arte

Actualizado 12/01/2014 15:27:57 CET
Martin Scorsese
Foto: REUTERS Ampliar foto

Por Mirian San Martín y David Gallardo

'El Lobo de Wall Street' ha vuelto a poner al cineasta Martin Scorsese en el epicentro mismo de la actualidad cinematográfica planetaria, 47 años después de debutar en la gran pantalla con 'Who's that knocking at my door?' ('¿Quién llama a mi puerta?').

Desde entonces, este neoyorquino de 71 años ha construido con tesón y un indudable talento narrativo una de las carreras más sólidas del séptimo arte, con al menos una decena de títulos indispensables para cualquier cinéfilo que se precie de serlo.

Ya fuera durante la primera mitad de su carrera con su actor fetiche Robert de Niro (con quien hizo ocho películas), o durante su siguiente etapa con Leonardo DiCaprio (con quien ya lleva cinco contando 'El Lobo de Wall Street'), Martin se ha ganado a pulso su intachable reputación como gran contador de historias.

Por si a estas alturas de la película todavía alguien tenía dudas sobre este extremo, desde CulturaOcio proponemos un repaso por diez de sus títulos más celebrados y fundamentales.

MALAS CALLES (1973)

En este largometraje comenzó el idilio entre Scorsese y Robert de Niro, aunque es Harvey Keitel quien protagoniza esta película, en la que interpreta a un joven italoamericano de 27 años que vive en un barrio conflictivo en el que cada vez es más difícil sobrevivir. El cineasta retrata el lado más oscuro de la ciudad, sus obsesiones y el mundo en el que creció con un estilo que identificó el resto de su filmografía.

TAXI DRIVER (1976)

La ciudad de Nueva York nunca lució tan sórdida como a través de los ojos de Travis Bickle, un excombatiente de la guerra de Vietnam completamente chalado, aunque con un trasfondo bondadoso, pues en realidad su deseo es limpiar la ciudad de chusma y proteger a una jovencísima Jodie Foster metida a meretriz por circunstancias de la vida. Un cocktail explosivo que, efectivamente, explota, provocando importantes daños colaterales en Cybill Shepherd y Harvey Keitel.

TORO SALVAJE (1980)

Interpretar al boxeador Jake LaMotta fue un desafió olímpico para Robert de Niro, quien tuvo que engordar alrededor de 27 kilos por exigencias del guión. Con peleas dolorosamente reales, este drama reflexiona sobre lo fácil que es perderlo todo cuando uno se abandona al hedonismo y olvida el sufrimiento padecido durante los años de ascenso. El trabajo de Robert de Niro resulta tan abrasivo que ese año se llevó (merecidamente) los dos galardones más importantes del mundo: el Oscar y el Globo de Oro.

LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO (1988)

"Una historia de ficción acerca de los últimos días de Jesús". Así describió el cineasta su trabajo en 'La tentación de Cristo', con el que recibió el Oscar a la Mejor Dirección en 1989. Sin embargo, a pesar de justificar que se trataba de una interpretación alejada de los Evangelios, el director no pudo evitar la polémica que causó el filme, protagonizado por Willem Dafoe, en el papel de Jesús, y Harvey Keitel, en el de Judas Iscariote.

GOODFELLAS/UNO DE LOS NUESTROS (1990)

Todo lo que sube baja. Al menos en el planeta Tierra, donde la gravedad impone esta dichosa ley. Como absoluto outsider descontrolado, el bueno de Ray Liotta pasó por alto esta regla y se dedicó a disfrutar de la vida a bocanadas tan tan salvajes que al final terminaron resultando irrespirables. Vamos, que como buen mafioso, subió y subió hasta que comenzó el frenético descenso hasta el mismísimo infierno. Junto a él, otros habituales del género como Robert De Niro, Joe Pesci, Lorraine Bracco y Paul Sorvino.

EL CABO DEL MIEDO (1991)

Aficionado a los remakes, Scorsese se rodeó de un reparto de lujo para reinterpretar el filme 'El cabo del terror' (1962), dirigido por J. Lee Thompson y protagonizada por Gregory Peck. Robert De Niro, Nick Nolte, Jessica Lange, Juliette Lewis y Joe Don Baker fueron los rostros que consiguieron convertir esta versión cinematográfica en un nuevo clásico de la trayectoria del director.

CASINO (1995)

Otra historia de mafiosos, otro relato de dulce ascensión y terrible colisión, en esta ocasión ambientada en la siempre atractiva ciudad de Las Vegas, ese oasis de neones y máquinas tragaperras en el desierto de Nevada donde todo está permitido. Y claro, ese termina siendo precisamente el problema de unos personajes tan ambiciosos como desesperados (especialmente relevantes las interpretaciones de Robert de Niro, Joe Pesci y Sharon Stone, un triunvirato invencible). Porque nunca se debe olvidar aquello de que la banca siempre gana. Porque realmente siempre gana.

GANGS OF NEW YORK (2002)

Cuentan que Scorsese, cansado de intentar contactar por teléfono con Daniel Day-Lewis, viajó hasta Florencia (Italia) para ofrecer al actor de que participara en el proyecto que iba a comenzar. Su tarea era difícil, ya que tenía que convencerlo de que se alejara de su retiro voluntario en el país de la pasta y la pizza, en el que Day-Lewis se había exiliado un tiempo para dedicarse a trabajar en un taller de zapatos. Hasta cinco días tuvo que esperar el director a que el protagonista de 'En el nombre del padre', concentrado en su tarea, le dirigiera la palabra. El esfuerzo mereció la pena:

'INFILTRADOS' (2006)

De nuevo un remake para Martin, en esta ocasión de la película de Hong Kong 'Juego Sucio'. Un suspense policíaco protagonizado por Leonardo DiCaprio, Jack Nicholson, Matt Damon, Mark Wahlberg y Martin Sheen, en el que nada es lo que parece y el engaño es la norma hasta el giro argumental definitivo. Brillante trabajo de madurez que le reportó a Scorsese el Oscar y el Globo de Oro como Mejor Director. Además, 'The Departed' (su título original), fue la Mejor Película para la Academia de Hollywood. Cuatro décadas después, Martin al fin lograba su Oscar.

SHUTTER ISLAND (2010)

Suspense, intriga y miedo psicológico. Este thriller, basado en la novela homónima de Dennis Lehane, mantiene la tensión y la angustia hasta los últimos minutos de la película sin recurrir a los artificios y sin forzar la trama. El resultado: una entretenida película en la que Scorsese hace al espectador cómplice de una investigación policial en un hospital psiquiátrico. De nuevo, su actor fetiche, Leonardo DiCaprio, protagoniza esta historia.