Las palabras de Aemon Targaryen a Jon Snow en la 1ª temporada que decidieron el final de Juego de tronos

Publicado 20/05/2019 17:37:47CET
HBO

   MADRID, 20 May. (CulturaOcio) -

   Tras ocho temporadas de tramas políticas, inesperadas muertes, terribles traiciones y la gran amenaza del Rey de la Noche (casi)siempre presente, Juego de tronos ha llegado a su fin. Lo hizo con 'El Trono de Hierro', un capítulo que contó con un punto álgido que, ya se anunció en la primera temporada... en palabras ni más ni menos que de Aemon Targaryen.

((AVISO: ESTA NOTICIA CONTIENE SPOILERS))

   Después de varios capítulos sumido en un mar de dudas, instalado en su pasividad y negación habitual, tras una conversación con Tyrion Lannister Jon Snow decide hacer, al fin, lo que es mejor para Poniente y todos sus habitantes: Traicionar a su reina, amante y tía Daenerys Targaryen que, tal y como él mismo sabía, antes incluso de su conversación con el enano, se había convertido en un peligro para todo y para todos.

   Pero es ese intercambio de palabras con el que fuera Mano de la Reina, que esos momentos se encuentra preso y espera su ejecución por liberar a su hermano Jaime Lannister, cuando Jon es realmente consciente de que no le queda otra salida. Es entonces cuando Snow, cuyo verdadero nombre es Aegon Targaryen, menciona una frase que le dijo su tatarabuelo, parentesco que por aquel entonces no conocía, el maestre Aemon Targaryen, y que resulta decisiva: "El amor es la muerte del deber".

   Esas palabras se las dice el maestre ciego de la Guardia de La Noche, cuando le revela su verdadera identidad a Jon, y le advierte de los peligros de amar en demasía. Dime, ¿alguna vez te has preguntado por qué los hombres de la Guardia de la Noche no toman esposas ni engendran hijos?", le pregunta el viejo Targaryen a Jon Snow que contesta con una negativa.

   "Para que no amen. El amor es la muerte del deber. Si llegara el día en que tu señor padre tuviera que elegir entre el honor por un lado y aquellos a quienes ama, por el otro. ¿Qué es lo que haría?", le pregunta de nuevo el anciano en ese momento.

   "Haría lo que fuese correcto sin importar qué", replica Jon Snow, a lo que el maestre Aemon apostilla: "Entonces, Lord Stark es un hombre entre diez mil. La mayoría de nosotros no somos tan fuertes. ¿Qué es el honor comparado al amor de una mujer? ¿Qué es el deber contra el sentimiento de un hijo recién nacido en tus brazos? ¿O la sonrisa de un hermano?".

   En aquel momento, las palabras hacían referencia a la idea que rondaba al cabeza de Jon de desertar de la Guardia de la Noche para luchar junto a su hermano Robb Stark, acosado por los Lannister. Pero ahora, visto con perspectiva, quizás el anciano Aemon le estaba dando las claves de su destino al último descendiente vivo de los Targaryen.

   En la conversación que tiene con Tyrion, Jon repite éstas palabras para autoconvencerse de que está haciendo lo correcto al apoyar a Daenerys. Sin embargo, el enano les da la vuelta y les dice que "el deber es la muerte del amor". Es entonces cuando Jon decide ser ese hombre entre diez mil, el hombre que hubiera sido su padre, su verdadero padre, el que le crió, Ned Stark, y decide hacer lo que él hubiera hecho, elegir lo correcto por encima del amor de una mujer.

   Así, y tras una última intentona por convencer a su reina de que perdone a Tyrion y ponga fin a su espiral de venganza, sangre y fuego en nombre de la libertad y de la justicia, su justicia. Pero la Khaleesi no atiende a razones le dice que ejecutará a Tyron y la guerra nunca terminará hasta que todos los pueblos sean libres.

"Eres y siempre serás mi reina", le dice Jon para después besarla y atravesarle con un puñal el corazón. Jon cumple, en cierto modo así la profecía de Azor Ahai y libera de un destino oscuro a los Siete Reinos. Pero, lo que es más importante, se convierte en un hombre entre diez mil, tal y como lo fue su padre adoptivo Ned Stark, tal y le señalo, allá por la primera temporada en el Muro, su tatarabuelo Aemon.

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