La secuela de Beetlejuice está tan muerta como su protagonista

Publicado 09/04/2019 17:48:04CET
WARNER BROS. - Archivo

MADRID, 9 Abr. (CulturaOcio) -

Por mucho que los fans repitan el nombre de Beetlejuice tres veces, o mil, parece ser que eso no conseguirá que el personaje interpretado por Michael Keaton regrese. Aunque desde 1988 los fans llevan esperando una segunda entrega del grimoso personaje, al parecer la secuela está muerta. Beetlejuice 2 nunca verá la luz.

En 2015, la mismísima Winona Ryder aseguró que la secuela del clásico de Tim Burton estaba en marcha. Más adelante, en 2017, los rumores apuntaban que el guion ya estaba escrito, pero el propio Tim Burtn ha decidido exorcizar a sus demonios asegurando en una entrevista con Usa Today que Beetlejuice 2 nunca sucederá.

Cuando se le preguntó acerca de la esperada secuela, el director contestó con un "no lo sé, lo dudo...", a lo que añadió que no hay ni guion ni aprobación por parte del estudio. Los directivos de Warner, por su parte, añadieron que "el proyecto no está en desarrollo activo".

Estrenada en 1988, Beetlejuice fue uno de los primeros éxitos de Burton que le encumbró al top de directores de Hollywood. La historia sigue a la familia Maitland, que tras morir en un accidente de coche contratan al bioexorcista Beetlejuice para deshacerse de los nuevos inquilinos de su mansión.

Tras el éxito de la película, Warner tenía muchas esperanzas en una secuela, y Burton encargó un guion titulado Beetlejuice Goes Hawaiian, en la que la familia Detz se muda a Hawaii para abrir un hotel, sin saber que éste se encuentra encimad e un antiguo cementerio Kahuna. Es entonces cuando decidían contratar a Beetlejuice para hacer frente al fantasma. Aunque el guion nunca llegó a escribirse.

Durante un tiempo incluso se relacionó a Kevin Smith con el proyecto, pero por motivos desconocidos finalmente la película nunca se puso en marcha, y Beetlejuice se quedó sin secuela y sin conocer Hawaii. Ahora, más de treinta años después de su estreno, parece que ha vuelto a correr la misma suerte.