Publicado 20/08/2020 16:28CET

Russell Crowe explica como Gladiator 2 traería de vuelta a Máximo Décimo Meridio

Russell Crowe y Joaquin Phoenix en Gladiator
Russell Crowe y Joaquin Phoenix en Gladiator - UNIVERSAL

    MADRID, 20 Ago. (CulturaOcio) - -

   Hace mucho tiempo que se anunció que Ridley Scott estaba trabajando en una secuela de Gladiator. Sin embargo, hay un gran problema, su protagonista Máximo Décimo Meridio muere en la película original. Entonces, ¿qué tiene pensado el director, una continuación sin Russell Crowe o alguna forma de revivirlo?

   Según informa CinemaBlend, parece que el director ha optado por esta segunda vía. Pero hubo un tiempo en el que se especuló con el regreso del Gladiador Hispano, y como no podía ser de otra forma, su resurrección tenía algunos componentes bíblicos.

   En una entrevista con ScreenRant, Russell Crowe reveló cuáles eran estos planes para Máximo, citando un discurso del productor Douglas Wick en el año 2000, fecha de estreno de Gladiator. "No he hablado con Doug en mucho, mucho tiempo", explicó Crowe, dando a entender que hace tiempo que se desvinculó de su personaje.

   "La última vez que hablé con Doug dijo que tenía una gran idea en la que Máximo es sacado del coliseo y su cuerpo es llevado a una cueva, untado en ungüentos y tapado con una roca. Y luego la roca se mueve y él sale", continuó el actor, antes de añadir que esta resurrección del Gladiador era una clara referencia a la historia de Jesucristo, y por lo tanto se podría llegar a ser ofensivo.

   "Yo le dije 'Doug, no creo que tengamos los derechos para esa historia'. Pero eso fue hace mucho, mucho tiempo, y no creo que el apreciase mi sentido del humor", concluyó Crowe, bromeando sobre las similitudes entre Máximo y Jesús de Nazaret.

   Han sido muchas las ideas y teorías sobre el supuesto regreso de Máximo en Gladiator 2, desde que sobrevivió a su encuentro con Cómodo ya que era un plan para fingir su propia muerte hasta todo tipo de caminos hacia la reencarnación. Pero compararle con el Hijo de Dios, es excesivo, incluso para el actor que lo interpretó con tanto éxito hace dos décadas.