Publicado 11/06/2020 18:08CET

10 momentos inolvidables que nos regaló Rosa María Sardà

Rosa Mará Sardá en su programa de TVE Ahí te quiero ver
Rosa Mará Sardá en su programa de TVE Ahí te quiero ver - RTVE

   MADRID, 11 Jun. (CulturaOcio) -

   Rosa María Sardà, una de las grandes figuras de la interpretación española, ha muerto. Actriz, humorista, show-woman, directora, presentadora, maestra de ceremonias... han sido muchas las facetas de la artista catalana, muchos momentos que se han convertido en todo un referente para la cultura. Una mujer directa, sin miedo a decir lo que pensaba y con un humor único que, con su estilo auténtico e irrenunciable, fue un gran ejemplo para cómicos de posteriores generaciones.

   Una artista autodidacta que comenzó haciendo teatro de aficionados en el barrio de Horta en su juventud, antes de saltar al campo profesional en 1962. Una mujer que conquistó al público en la gran pantalla, en la pequeña y sobre las tablas.

   En su memoria, ese breve repaso de los 10 mejores momentos de su carrera.

SU LENGENDARIO DESCENSO DE ESCALERAS (1984 - 1987)

   En 'Ahí te quiero ver', uno de los momentos más recordados era su particular descenso por las escaleras. Siempre diferente, siempre cómica y siempre memorable. Un gran ejemplo de que el humor era (y es) cosa también de mujeres.

"HONORATO" (1987)

   El humor de Rosa María Sardà siempre ha sido muy característico, prueba de ello es uno de los sketches que protagonizó precisamente en el programa 'Ahí te quiero ver', que la propia actriz presentó en TVE entre 1984 y 1987. Junto con Enric Pous, la intérprete mostró el lado más ácido de un veterano matrimonio.

¿POR QUÉ LO LLAMAN AMOR CUANDO QUIEREN DECIR SEXO? (1993)

   Comedia romántica mítica de los 90, Rosa María Sardà demostró su savoir-faire con los papeles secundarios. La artista interpretaba el papel de la autoritaria madre de Manu (Jorge Sanz), un veinteañero que ha huido a Madrid para trabajar en espectáculos porno, donde conoce a Gloria (Verónica Forqué), que le cambiará la vida de manera inesperada. Gracias a su papel de progenitora dominante, Sardà obtuvo su primer Goya a la mejor actriz de reparto.

AIRBAG (1997)

   En la comedia de Juanma Bajo Ulloa, Sardà cambió su característico acento catalán para convertirse en una elegante mujer vasca. La escena más recordada es la que da las gracias al lendakari por asistir al evento, debido a que el líder autonómico es negro, mostrando la diversidad que existe en la comunidad, algo que, de momento, solo se ha dado en la ficción.

LA REIVINDICATIVA CANCIÓN EN LOS GOYA (1999)

   En los Premios Goya de 1999, Sardà presentaba por segunda vez la gala, lo haría aún en otra ocasión más. Uno de los momentos más recordados fue cuando comenzó a recitar una canción activista, en la que reivindicaba justicia social de una manera muy suya. Un momento que está entre los más brillantes de la historia de estos galardones.

TODO SOBRE MI MADRE (1999)

   Rosa María Sardà volvió a tener el papel de progenitora inflexible en 'Todo sobre mi madre'. En la aclamada película de Almodóvar, la actriz interpretó a la madre de Rosa (Penélope Cruz), dejando uno de los momentos más recordados de la cinta, cuando la joven Rosa introduce a Manuela (Cecilia Roth) en su casa.

SIN VERGÜENZA (2001)

   La intérprete demostró de nuevo su versatilidad con 'Sin vergüenza', película coral en la que Sardà tuvo otro de los momentos más recordados de una cinta, en la que es una madre muy exigente que provoca que su hijo recite 'Hamlet' en un bar. Su interpretación le valió su segunda Goya a la mejor actriz de reparto.

SU SEGUNDO GOYA (2002)

   Sardà presentó la gala de los Goya en tres ocasiones, la última, en 2002, tuvo uno de los momentos más recordados en la historia de los premios. El motivo fue que la intérprete ganó el "Cabezón" a la mejor actriz de reparto por 'Sin vergüenza', logrando algo que pocas veces ha ocurrido, la última vez fue con Dani Rovira en 2015: que el maestro de ceremonias gane un premio en la gala.

ABUELA DE VERANO (2005)

   La actriz también tuvo muy buenos momentos en series, como con 'Abuela de verano', agradable drama costumbrista que, pese a tener solo una temporada de 13 episodios, logró ser uno de los títulos míticos de la TVE de los años 2000. Una de las escenas más recordadas es en la que demuestra ser una mujer que querrá siempre a sus hijos y a sus nietos sean como sean.

DISCURSO DE HONOR EN LOS MAX (2015)

   En 2015, Sardà recibió el Max de Honor por toda su carrera teatral. La actriz volvió a hacer alarde de su talento como show-woman, dando un discurso con el que reivindicó la importancia de la cultura, ofreciéndoles de regalo a los políticos "una butifarra".