Shailene Woodley: "A la deriva no es la historia de una mujer que trabaja junto a la naturaleza, no contra ella"

 Shailene Woodley Protagoniza A La Deriva
DIAMOND FILMS
Actualizado 29/06/2018 10:24:21 CET

LOS ANGELES, 29 Jun. (CulturaOcio - Raquel Laguna) -

Shailene Woodley protagoniza A la deriva, película dirigida por el realizador islandés Baltasar Kormákur. Este drama de supervivencia llega a los cines de España el viernes 29 de junio.

A la deriva está basada en la apasionante historia real de Tami Oldham y Richard Sharp. Ambos iniciaron un viaje en barco desde Tahití hasta San Diego, pero no sabían que iban a navegar hacia uno de los huracanes más devastadores de la historia.

Shailene Woodley concedió una entrevista a CulturaOcio.com en Los Ángeles. La joven intérprete, también productora de la cinta, nos habla de lo duro que fue rodar A la deriva en el océano y de su encuentro con Tami Oldham, la mujer a quien da vida en este intenso drama de aventuras. Los hermanos Jordan y Aaron Kandell han adaptado al cine las memorias de Tami, recopiladas en el libro Red Sky in Mourning: A True Story of Love, Loss and Survival at Sea.

¿Cómo fue la experiencia de filmar A la deriva?

Increíble. Rodamos más del 90 por ciento de la película en el medio del océano. La única parte que grabamos en un escenario fue el interior de la cabina. Y, obviamente, las secuencias de tormentas gigantes... Esas olas tenían entre 60 y 100 pies. Una locura.

¿Sufrió mareos o alucinaciones?

Crecí en barcos, así que pensé que lo tendría controlado... El primer día en el océano, todo el mundo se mareó, excepto Balt, el director, y nuestro director de fotografía, Sam. Nunca lo olvidaré. Ese primer día fue horrible. Pero nos obligó a todos a adaptarnos. Conseguimos muñequeras de acupuntura, que ayudaron con el mareo, y pastillas de jengibre.

¿Cómo se protegen los actores cuando están filmando en el mar? ¿Cómo funciona?

Sí, estás expuesto a los elementos. Solo te pones un montón de crema solar, ¿sabes? [risas]. Podíamos bajar a la cabina entre tomas. A veces comenzaba a diluviar de manera que todo el mundo metía cosas en la cabina, pero la cabina no tenía aire acondicionado, hacía mucho calor allí. Así que esa también era una mala opción. No había paraguas porque el viento era demasiado fuerte y se iban a volar. Así que en realidad fue solo prestar atención al protector solar, tener cuidado y broncearse [risas].

¿Piensa que sobreviviría en una situación como la del filme?

Me gustaría pensar que podría sobrevivir. Si fuera una situación como la de Tami, desde luego que no, porque la única razón por la que ella sobrevivió es porque sabía cómo usar un sextante para encontrar su longitud y latitud. Sin eso, no importa cuán hábil seas físicamente o psicológicamente... no habría podido conocer su ubicación y navegar hasta Hawái.

¿Usted navega?

Puedo navegar ahora. Bueno... navegar es realmente difícil. No es tan lujoso como parece. No es tan romántico como parece. No solo te mueves físicamente y estás alerta constantemente, sino que estás mentalmente en guardia todo el tiempo, por si el viento cambia o si hay una ola gigante. Tienes que estar mentalmente alerta las 24 horas, todos los días. Y creo que es bastante estresante.

¿Quién encontró el libro en que se basa A la deriva? Porque se publicó hace muchos años.

Sí. Yo me involucré en este proyecto por mis amigos Jordan y Aaron Kandell en Hawaii, que han sido mis amigos desde que rodé The Descendants. Son guionistas y encontraron este libro, esta historia, hace cinco años. Y conocieron a Tami y pasaron cinco años trabajando en el guión. Aparentemente me tenían en mente durante la mayor parte de ese tiempo. Cuando terminaron el guión, me lo enviaron y así fue como me impliqué.

¿Qué le atrajo de su personaje?

Creo que la razón por la cual Jordan y Aaron pensaron en mí para el papel es que siento que realmente me identifico con su espíritu vagabundo. Tami es intrínsecamente optimista y muy curiosa sobre el mundo que le rodea, fuera de Estados Unidos. Le interesa conocer nuevas culturas y pasar tiempo con comunidades nuevas desde una perspectiva local, en lugar de la perspectiva de una turista. Supongo que diría que me identifico con ella por sus aventuras. Siento que me inquieta estar en un lugar por mucho tiempo, o estar cerca del mismo grupo de personas por mucho tiempo. Y creo que ella es muy similar. Pienso que las dos nos desafiamos constantemente a sentirnos incómodas para buscar una aventura.

Tami Oldham salió de nuevo a navegar, a pesar de vivir esa terrible experiencia...

Sí, y es algo muy profundo. Siempre vemos al hombre frente a la naturaleza, a la mujer frente a la naturaleza, pero para mí esta película trata realmente sobre una mujer que trabaja con la naturaleza. La naturaleza, el océano, es lo que más le hizo sufrir. Lo que le puso en la situación más difícil de su vida. Y, sin embargo, también le salvó la vida. Y tuvo que perdonar al océano de manera inmediata para poder sobrevivir. Eso es lo que encuentro tan profundo. Creo que es por eso que pudo navegar de nuevo tan rápido, que nunca vio el océano como el enemigo. Ella pudo tener, y todavía tiene, una cierta comunicación con el océano. Respeta el océano a pesar de su fuerza y su capacidad de crear situaciones difíciles para los seres humanos.

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