Actualizado 02/03/2021 14:59 CET

El polémico final de Detrás de sus ojos de Netflix, explicado: ¿Quién es en realidad...?

El final de Detrás de sus ojos, la miniserie que arrasa en Netflix, explicado: ¿Quién es en realidad Adele?
El final de Detrás de sus ojos, la miniserie que arrasa en Netflix, explicado: ¿Quién es en realidad Adele? - NETFLIX

   MADRID, 2 Mar. (CulturaOcio) -

   Tras 'Unorthodox' y 'Gambito de dama', una nueva miniserie arrasa en Netflix: 'Detrás de sus ojos'. Basada en la novela homónima de Sarah Pinborough, la adaptación está protagonizada por Simona Brown, Eve Hewson y Tom Bateman. Un peligroso triángulo amoroso que termina convertido en un thriller con cierto espíritu de cine de género de los años 80 y 90, especialmente, por su intricado final.

((ATENCIÓN: ESTA NOTICIA CONTIENE SPOILERS))

   Realmente, 'Detrás de sus ojos' son dos series en uno. Inicialmente, es un sexy thriller en el que una madre soltera, Louise (Brown), inicia una aventura con David (Bateman), un apuesto treintañero al que conoce en un bar y que, poco después, descubre que es su nuevo jefe, un terapeuta del cual ella será la recepcionista de su consulta y que, además, está casado con Adele (Hewson).

   Con una trama digna de películas como 'Planes de boda' o 'La Wedding Planner', la miniserie creada por Steve Lightfoot opta por ir hacia la intriga y el suspense, siendo el penúltimo capítulo el que altera completamente la trama, que parecía ir más en la línea de 'El cartero siempre llama dos veces' o 'Atracción fatal', con un brutal giro narrativo, convirtiendo a la miniserie es una versión B de 'La invasión de los ladrones de cuerpos' o de un episodio de 'Más allá del límite'.

   Y este giro está relacionado con las proyecciones astrales, que en la serie es posible. Se trata de un fenómeno en el que una persona es capaz de proyectar su alma fuera de su cuerpo, como sucede en producciones de Disney como 'Soul' o 'Doctor Strange'. Es una experiencia extracorporal en la que alguien puede verse a sí mismo en un espacio ya conocido y en el que no está presente, dejando atrás su cuerpo temporalmente.

   Este fenómeno, que introduce la ciencia ficción en la miniserie, lo domina Adele, quien lo ha utilizado para poder espiar a su marido y que sabe que este tiene una aventura con Louise. Dicha habilidad se la enseñó a Adele su amigo Rob (Robert Aramayo), a quien conoció durante su estancia en un psiquiátrico, donde buscó refugio tras el trauma de la muerte de sus progenitores en un incendio.

   Rob o, mejor dicho, su diario, serán fundamentales para la trama, pues este acaba en manos de Louise, quien también desarrolla el poder de la proyección astral. Ahora bien, antes la recepcionista será víctima de las manipulaciones de Adele, quien le ha hecho creer que David no es el apuesto galán que aparenta, sino un frío asesino, pues fue él quien mató a Rob y tiró su cuerpo al pozo que está en la casa familiar de Adele.

   Convencida de que su amante es un asesino, Louise envía una carta a la policía para denunciar el caso, aunque no puede aportar prueba alguna de sus sospechas. No obstante, gracias al encuentro que Louise tiene con Marianne (Eva Birthistle) en Brighton, quien le revela que Adele le acusó de tener un idilio con su marido, comienza a sacar otras conclusiones, dándose cuenta de que Adele ha sido la mano que estaba detrás de esta intriga.

   Al darse cuenta de que David no es el villano ni el asesino, sino Adele, Louise decide reunirse con él y explicarle todo lo sucedido. Él decide entregarse a la policía para aclararlo todo. Mientras, Louise le advierte de que no se ponga en contacto con su esposa y evite responderle. Sin embargo, eso no impide que la recepcionista sí coja una llamada de Adele.

   Esta le revela toda la verdad a Adele, aunque ya lo sabe gracias a su poder de proyección astral. Cuando le comenta que David ha ido a la policía a confesar, Adele, angustiada, le insinúa a Louise que escribirá una carta confesando la verdad, que Rob no murió asesinado, sino de una sobredosis y que ella lanzó su cadáver al pozo por temor, y que va a quitarse la vida en la casa familiar, inyectándose heroína.

   Louise, quien a pesar de saber que Adele es una psicópata, que vigila y espía a su marido y que es capaz de cualquier cosa para recuperarlo, decide ir a salvarla y va hasta la casa familiar. Y es ahí cuando ella cae en la trampa. Al estar la residencia en llamas, Louise no puede entrar para salvar a Adele. En lugar de llamar a los bomberos, opta por hacer una proyección astral, con la que intenta salvar a la malograda esposa de su amante.

   Sin embargo, Adele ya había hecho una proyección astral y estaba esperando que Louise la haga para obligarle a introducirse en su cuerpo y ella ocupar el de la recepcionista. Así, ambas acaban en el cuerpo de la otra, muriendo Louise víctima de la sobredosis de heroína y envuelta en llamas. Adele, ahora dentro del cuerpo de Louise, engaña a David y consigue rehacer su vida con él, casándose.

   Si con este giro a la ciencia ficción no era suficiente, llega otro más, incluso más estrambótico, si cabe. Pues la serie revela que, en realidad, Adele tampoco era quien aparentaba ser, sino Rob, el mejor amigo que había hecho en el psiquiátrico y quien le enseñó a realizar la proyección astral.

   Rob era drogadicto y provenía de una familia pobre, todo lo contrario que Adele. La amistad fue, desde siempre, interesada, pues el joven quería apropiarse de los recursos de la mujer y, tras conocer a David, de su marido. Así, aprovechando una noche en la que David les dejó solo, este animó a Adele a tomar drogas y hacer una proyección astral.

   Fue así cómo Rob se introdujo en el cuerpo de Adele y ésta en el de él. El propio Rob se provocó una sobredosis para que, así, Adele muriera dentro de su cuerpo. Fue este quien tiró su cadáver al pozo y, desde entonces, se ha apropiado de la vida de Adele, fingiendo ser ella. Esto, en cierta forma, explica por qué el matrimonio de David se deteriorase, pues hasta el cambio de cuerpos, Adele y él eran felices.

   Y, como si de un leitmotiv se tratase, ahora es el turno de Louise. El final de la miniserie da a entender que se repetirá el mismo esquema, pues David se ha casado con una persona que, en realidad, es otra. El único que sospecha algo es Adam (Tyler Howitt), el hijo de Louise, quien nota que su progenitora ya no es la misma.

   Es más, la escena final es digna de la cinta 'Nosotros' de Jordan Peele. Yendo en la parte trasera del coche, al pequeño le extraña que su madre proponga hacer un crucero por el Caribe. Ella se gira y, con una sonrisa siniestra, le comenta que, tal vez, haya cambiado. La mujer le mira de una forma espeluznante, en la que se ve que Rob es un psicópata, capaz de provocarle a Adam un síndrome de Capgras.

FINAL CON POLÉMICA

   Y así termina 'Detrás de sus ojos', un desenlace que ha provocado mucha polémica. La trama hizo que el público mirase con suspicacia a la miniserie, pues su tono recordaba, no en el mejor sentido, a los thrillers de los años 90 y a cintas de sobremesas en las que la niñera siempre es la mala.

   No obstante, lo que más ha indignado, según Den of Geek, es que, el villano sea un hombre homosexual psicópata, con el que se perpetúan estereotipos como del Sharon Stone y su escritora bisexual en 'Instinto básico', con el que se relaciona psicopatía con personajes LGBT. Además, según Vulture, tampoco ha gustado que Adele haya sido retratada, inicialmente, como una mujer histérica y dependiente de su marido.

   Lo que sí es evidente, es que el final de 'Detrás de sus ojos' ha dejado al público completamente perplejo con sus giros en la narración y su tono oscuro de thriller y ciencia ficción.

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