El nuevo disco de U2, canción a canción

Actualizado 10/09/2014 11:53:54 CET
U2
Foto: U2.COM

MADRID, 10 Sep. (CulturaOcio - David Gallardo) -

   U2 lanzaron en la noche del martes su decimotercer disco de estudio por sorpresa y de manera gratuita en iTunes. Esta es la primera sorpresa para sus seguidores, quienes, además, se han encontrado con 11 canciones que les gustan más de lo que esperaban después de cinco años de silencio discográfico desde aquel 'No line on the Horizon' de 2009.

   Y es que la banda irlandesa tanteó el terreno el pasado año con un par de singles, 'Ordinary Love' e 'Invisible', que dejaron a la parroquia más bien fría. Los constantes retrasos en el advenimiento del dichoso álbum no hacían otra cosa que contribuir al desapego y a que sólo los más fuertes resistieran la espera pletóricos de fe.

   Sea como fuere, la espera ha llegado a su fin con (posiblemente) el mayor lanzamiento discográfico de la historia, pues el nuevo disco de U2, 'Songs of Innocence', no es que se descargue de manera gratuita desde iTunes, es que aparece en el escritorio de los usuarios quieran o no. Así, sin más, se presenta ante 500 millones de personas de todo el mundo, que ahora pueden decidir si pulsan el 'play' o no, aunque sea para escuchar durante unos segundos. Menuda posición de privilegio.

   Pero más allá de estrategias de mercadotecnia al alcance de muy pocos, hoy hay millones de personas que caminan por la calle con sus auriculares sintiéndose más altos, más fuertes, más guapos, más poderosos. Sintiéndose Bono, vaya. Y eso es lo que merece la pena comentar.

1. THE MIRACLE (OJ JOEY RAMONE)

   Una apertura pomposa ya directamente con coros ideales para el directo antes de que la guitarra de The Edge aparezca resplandeciente y cortante. La letra reflexiona sobre el momento en el que la banda descubrió la música de los Ramones a finales de los setenta. No suena a los Ramones, pero teniendo en cuenta que Joey Ramone era fanático de los Beatles, a medio camino aparecen U2 sonando a los U2 del siglo XXI. No diremos que recuerda a 'Elevation'.

2. EVERY BREAKING WAVE

   Esta canción ya sonó en 2010 en los últimos conciertos de la gira '360º', que por ahora sigue siendo la más taquillera de la historia. Ahora, en su versión de estudio, se convierte de un plumazo en uno de esos baladones que van de menos a más, con una suave melodía recitada por Bono antes de que la épica estalle. Un híbrido entre 'With or without you' (1987) y 'Electrical Storm' (2002) que será un clásico si encuentra su sitio.

3. CALIFORNIA (THERE IS NO END TO LOVE)

   Tras una intro claramente deudora de los coros de los Beach Boys, el tema reflexiona sobre el primer viaje a California de U2 a principios de los ochenta. Un medio tiempo luminoso y flotante que bien podría pertenecer al disco 'All that you can't leave behind' (2000) y que te ayudará en tus futuras sesiones de running. Haz la prueba.

4. SONG FOR SOMEONE

   Esta pequeña gran canción de amor arranca con un sencillo fraseo de guitarra acústica, algo realmente poco habitual en U2. Desde tan abajo comienza la ascensión a través del recitado de Bono antes de que The Edge se pase a la eléctrica para dotar a la canción de un sonido inconfundible. Purito sonido U2.

5. IRIS (HOLD ME CLOSE)

   Tras 'I will follow' (1980) y 'Tomorrow' (1981), 'Iris' es la tercera canción que Bono dedica a su madre Iris, fallecida cuando él tenía 14 años. El protagonismo del bajo de Adam Clayton lleva a la banda a sonar precisamente como en aquellos primeros trabajos del primer lustro de los ochenta. Escuchar a Bono cantar "hold me close and don't let me go" es viajar a la época de 'The Unforgettable Fire' (1984), pero sin mover los pies de este 2014.

6. VOLCANO

   El cañonazo del disco se titula 'Volcano' y también suena a los U2 anteriores al mesianismo y los grandes estadios que llegó con 'The Joshua Tree' en 1987. Una estructura sencilla en la que el bajo marca la pauta mientras deja todo el espacio para el lucimiento de The Edge, que a estas alturas ya se ha hecho dueño y señor del álbum. Guitarristas del mundo, avisados quedáis, aquí tenéis chicha.

7. RAISED BY WOLVES

   Un recitado abre la canción más compleja del álbum, antes de que Bono entone ese "I don't believe anymore" que los fans van a hacer suyo desde ya. Gran trabajo de la base rítmica y The Edge está sobresaliente. 'Raised by Wolves' es deudora de 'Achtung Baby' (1991), aunque vuelve a dejar un regusto ochentero que a los más clásicos resultará delicioso. Otras canciones como 'Exit' (1987) y 'Dirty Day' (1993) también vienen a la memoria. Una pena que el grupo no desarrolle más la parte instrumental final, en la que manda ese piano tan 'October' (1981) y 'New Years Day' (1983).

8. CEDARWOOD ROAD

   Algo se le quedó a The Edge de su colaboración con Jimmy Page y Jack White en el documental 'It might get loud', porque aquí su guitarra arde como si hubiera compuesto el riff con ellos dos. Otro cañonazo que recuerda un tanto a 'Stand Up' (2009), pero sin duda mejorada. Por cierto, Bono creció en el número 10 de Cedarwood Road en Dublín. Definitivamente la banda mira al pasado para encontrar su relevancia en el presente después de más de 35 años de trayectoria.

9. SLEEP LIKE A BABY TONIGHT

   Una pieza delicada como un 'If you wear that velvet dress' (1997) actualizado y con guitarras en plan 'Love and peace or else' (2004). De esa mezcla sale este tema de cinco minutos en el que Bono recupera su famoso falsete (los años pasan y ahora es una 'black lady' rota, lo cual tiene también su indudable encanto).

10. THIS IS WHERE YOU CAN REACH ME

   Primero parece que va a sonar 'Luminous Times' (cara b de 'The Joshua Tree', 1987), pero el bajo de Adam Clayton convierte a la canción en un homenaje al 'Sandinista' de The Clash, otra gran referencia de los primeros años de U2. La batería de Larry Mullen está, como siempre, en un notable segundo plano, sin florituras pero sin perder el pulso.

11. THE TROUBLES

   Lykke Li es la corista para la canción que cierra el álbum y que repite incesantemente "somebody stepped into your soul". Un tema oscuro y denso, como es tradicional en la banda irlandesa para terminar con cierto estado de recogimiento un trabajo que empieza alto, todavía sube un poco más y se mantiene cómodo a velocidad de crucero (jamás se desmorona, como si pasa con algunas viejas obras de U2) proponiendo sonidos nuevos pero que al mismo tiempo resultan familiares. 

En definitiva, un trabajo fresco en el que U2 mira a su universo pasado (vital y sonoro) para ofrecer una colección de canciones que actualizan su sonido y su amplían su ya de por sí amplia paleta estilística gracias al apoyo de productores como Danger Mouse y Paul Epworth. Dice Bono que desea que la espera haya merecido la pena. Eso lo dirá el tiempo, aunque de momento este trabajo se deja escuchar muchas veces y, además, gana con cada nueva arremetida.

Habrá quien eche en falta un single claro, un temazo de esos que funcionan muy bien como single durante un tiempo. Pero precisamente que no sea fácil determinar cuál es esa canción es lo que hace de 'Songs of Innocence' un disco interesante a tener muy en cuenta y en el que da gusto adentrarse en plan Indiana Jones, en desesperada búsqueda. Escuchémoslo otra vez, pues.

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