Actualizado 15/11/2017 17:38 CET

Lars Ulrich, dispuesto a que Metallica hagan una gira como hologramas en el futuro

Lars Ulrich
KEVIN WINTER

MADRID, 15 Nov. (EDIZIONES) -

El holograma del rapero Tupac Shakur que 'actuó' en Coachella en 2012 de alguna manera abrió el melón. Desde entonces, hemos visto también 'revivir' de manera similar, entre otros, a Michael Jackson o al icono del heavy metal Ronnie James Dio, cuyo holograma, de hecho, 'estará de gira' por Europa este otoño, con un par de paradas en España.

Este revival póstumo ha desatado durante los últimos años un encarnizado debate entre los fans de la estrella de turno, pues en un lado están los que se muestran encantados de poder disfrutar de su legado de esta manera, y en el otro los que lo ven como una máquina deshumanizada de sacar dinero.

Ahora el batería de Metallica, Lars Ulrich, aporta su visión del asunto como lugareño del área de la bahía de San Fransico, el epicentro del desarrollo tecnológico de Estados Unidos. "La discusión en el área de la bahía es que cuando la gente mira hacia el futuro lo hace pensando en inteligencia artificial y en hologramas", ha declarado a la emisora 92Y de Nueva York.

Y ha añadido: "Estuvimos en Copenhague hace tres meses ensayando para la gira europea. Estábamos en un pabellón y nos enseñaron las imágenes, la dinámica y la estética de todo nuestro espectáculo actual. Nos sentamos en la fila 33 arriba del todo, observando, mientras atronaba un concierto nuestro a través de los altavoces".

Esta experiencia llevó a Ulrich a pensar, tal y como relata, que "la plataforma completa está ahí arriba, con un escenario gigante y un gran espectáculo de luces". "Y yo estaba sentado allí mientras todo ocurría, con música a gran volumen, las pantallas, las luces, todo en marcha excepto que no había músicos en el escenario. Y pensé tiene que haber una versión de esto en algún momento en nuestro futuro".

Profundizando en la cuestión, plantea que para él un concierto va sobre "conectar a la gente, sobre compartir una experiencia conjunta". Esto le lleva a preguntarse: "Si el primer objetivo de un concierto es juntar a la gente y compartir una experiencia, ¿para qué necesitas a Lars Ulirch o James Hetfield o Kirk Hammett o Robert Trujillo?".

"Si tienes la música, el equipamiento, las luces, el vídeo, puede haber una versión de esto para cuando las empresas descubran qué puede jugar la inteligencia artificial en todo esto", destaca, sin duda emocionado con la posibilidad, e incluso abriendo la posibilidad claramente a que Metallica giren como hologramas en el futuro.

Por eso, se muestra dispuesto a pensarlo "si hay una manera de que funcione de alguna forma y es guay y no es solo por conseguir jodido dinero en efectivo o lo que sea, es decir, si hay un modo de hacerlo que tenga significado".

Y se pone serio al explicar que Metallica pertenece a todos porque es algo que "existe en el éter": "Metallica no me pertenece, ni pertenece a James Hetfield. Metallica no pertenece a Metallica. Es algo que todos compartimos y es algo que usamos para conectar".

"Así que si hay una manera de aquí a cien o cincuenta años para conectar a través de Metallica y yo soy un holograma, está bien por mi parte", sentencia.