Actualizado 20/11/2013 13:36 CET

Juana Molina: "Soy demasiado perfeccionista, sufro un poco"

Juana Molina
Foto: EAMONN MCCABE Ampliar foto

Mirian San Martín

   La artista argentina Juana Molina se ha ganado a pulso su merecido espacio en la música latinoamericana. Nació en una familia de artistas y, como ellos, ha desarrollado un oído crítico que la ha llevado a posicionarse entre los músicos más respetados de su continente y del resto del mundo.

   Tras cinco años sin noticias, ha reaparecido este 2013 con el disco 'Wed 21', un disco de difícil clasificación que ha dejado indiferentes a algunos y entusiasmados a muchos otros. La electrónica, el country y el post-punk se abrazan en un disco cargado de simbolismo.

   Conocida en su país también por su faceta televisiva, Molina vuelve a sorprender al público que ya ha visto su interpretación en directo de este nuevo disco. En CulturaOcio.com hemos hablado con ella para que nos cuente algo más de su vida, su música y su carácter. Aquí puedes leer nuestra entrevista:

- Cinco años sin noticias tuyas. ¿Qué has hecho todo este tiempo?

- El tiempo pasó sin que me diera cuenta. No sé qué hice exactamente, además de, por supuesto, la participación en el proyecto 'Congotronics vs. rockers' en 2011, que nos llevó todo el año. Yo creo que pasó algo, alguien paró un reloj, no lo sé.

- ¿Cómo nació 'Wed 21'?

- Primero escribí varias canciones con la guitarra, y las tocaba mucho, todos los días con gran placer. Pensé que iba a hacer un disco bien crudo sólo con guitarra y voz, pero cuando empecé a grabarlo, no lo vi claro. Algo pasaba: cuando cantaba las canciones algo no quedaba grabado, como si fueran canciones que sólo pueden ser interpretadas en el momento.

- ¿Qué hiciste?
- Empecé a buscar otra cosa. Lo primero que salió fue 'Wed21', que me indicó el rumbo a seguir con el resto de las canciones.

- ¿Cómo se consigue combinar el trabajo en la televisión y en la música?
- Cuando voy a un país donde no se conoce mi faceta televisiva siento alegría. La música me da felicidad, la televisión, ya no. Hubo un momento en el que me divertía hacer el programa, pero un día empecé a sentir que me estaba consumiendo y que no tenía más nada que decir. Ahí decidí, me di cuenta de cuánto me había alejado de la música y volví inmediatamente.

- Un cantautor tiene que afrontar la composición solo. ¿Has echado en falta alguna vez un compañero?
- Tuve uno una vez y fue muy bueno. Nos divertíamos muchísimo haciendo música juntos. lo mejor era que entre los dos sumábamos mucho más que dos, salía algo nuevo muy poderoso. Lamentablemente, las vicisitudes de la vida nos separaron y no pudimos volver a tocar juntos de nuevo.

- ¿Cuál sería tu carta de presentación allá donde no se te conoce?
- Los discos son la única carta de presentación, o los shows en vivo. No creo que haya palabras que puedan describir cabalmente a nadie de otro modo.

- A pesar de haber evolucionado, ¿qué carácter de Juana Molina permanece intacto?
- Me cuesta estar conforme con los resultados. Quizás soy demasiado perfeccionista. Sufro un poco.

- ¿Qué has heredado de tus padres? ¿Cómo te influyeron ellos?
- De mis padres heredé el ojo crítico, o más bien el oído crítico, y eso es algo bueno y malo según en quién se aplique. Ellos son, ambos, muy detallistas. Creo que preferiría no haber heredado eso, porque no ayuda a ser feliz.

- Más allá de las comparaciones, ¿qué artistas admiras del panorama actual?
- Buke and Gass, Djando Django, Micachu and the Shapes.

- ¿Qué te aporta el sello Crammed Disc y por qué dejaste Domino?
- El contrato con domino ya se había terminado con 'Un día'. A Marc Hollander lo conocí en el proyecto de Congotronics vs Rockers y nos llevamos muy bien enseguida, por eso no dudé un segundo cuando salió la oportunidad de trabajar con ellos.

   Lo mejor de Crammed es la relación con la gente, es importantísimo poder intercambiar ideas, pensar juntos en le proyecto, discutir qué se hace y cómo. Es una alegría y una tranquilidad enormes saber con quién estás trabajando.