Actualizado 27/05/2017 10:43 CET

Guns n' Roses: excesos, peligros y caos en 9 anécdotas disparatadas

GUNS N ROSES
FACEBOOK GUNS N ROSES

MADRID, 27 May. (EDIZIONES - David Gallardo) -

Después de recorrer medio mundo, la gira de reunión de Guns n' Roses llega a España con dos paradas: 30 de mayo en el Estadio San Mamés de Bilbao y 4 de junio en el Vicente Calderón de Madrid.

En estas dos veladas, el público español podrá disfrutar al fin de esta inesperada reconciliación que vuelve a poner juntos sobre un mismo escenario al vocalista Axl Rose, al guitarrista Slash y al bajista Duff después de más de veinte años de 'mal rollo' público.

Un tiempo en el que Axl siguió al frente de Guns n' Roses como único miembro fundador, mientras el público perdía la esperanza de que hicieran las paces. Pero las han hecho y junto al triunvirato están Richard Fortus, Frank Ferrer, Dizzy Reed y Melissa Reese.

Con la lucrativa gira de reunión ya aquí, recordamos que hubo un tiempo, en la época gloriosa entre 1985 y 1993, cuando Guns n' Roses eran una pandilla verdaderamente peligrosa y (auto)destructiva.

Todo tipo de excesos jalonan su biografía y aprovechamos para recordar unos cuantos y, de paso, apuntalar su musculosa leyenda (ya anticipamos que próximamente habrá segunda parte).

CASA DEL INFIERNO

Axl, Slash, Duff, Izzy y Steven fundaron Guns n' Roses en 1985 en Hollywood. Y ya eran una panda antes de ser una banda. Una pandilla de cuatreros, más bien, solo interesados en rockear y desafasar a saco. Desafiando al orden establecido, pasando de normas y compartiendo techo, víveres, bebidas, drogas, mujeres, todo.

En el libro 'Watch you bleed: The saga of Guns N' Roses', Izzy revela que por una temporada vivieron en la 'Casa Infernal' (tuvieron otras varias 'sedes' igualmente turbias): "Vendíamos drogas, vendíamos chicas. Si uno de nosotros estaba en el apartamento y estaba haciendo el amor con una chica, nosotros sacábamos lo que podíamos de su bolso". Siempre haciendo grupo con prostitutas, proxenetas y traficantes.

LOS GEMIDOS DE ROCKET QUEEN

Famosos son los gemidos en la parte final del tema 'Rocket Queen' (1987). En absoluto fingidos. Allí mismo, en el estudio, el vocalista Axl intimó con su novia de entonces, una stripper llamada Adriana Smith (que también había sido pareja del batería Steven Adler). Como por aquel entonces los integrantes de la banda bebían Jack Daniel's en cantidades industriales, a todos les pareció una idea estupenda.

"Encendimos unas velas para crear ambiente. Axl y ella entraron en la cabina de grabación, se echaron en el suelo junto a la batería y lo grabamos todo. No se me ocurre una muestra más reveladora para compartir con los fans lo que era nuestra vida en aquel momento", relata Slash en sus memorias.

PANTALONES DE CUERO

Para promocionar en 1987 su ahora legendario debut, 'Appetite for Destruction', Guns n' Roses hicieron giras abriendo para Iron Maiden, Mötley Crüe, Aerosmith, Alice Cooper y The Cult. "Nos alojábamos en peores hoteles que ellos, pero eso no nos impedía ir hasta allí para destrozarlos", relata Slash en sus memorias.

Y prosigue: "Una noche acabé tan pedo que perdí el conocimiento en el sofá del vestíbulo de su hotel. Me desperté a las cinco de la mañana y descubrí que me había meado encima. Salí a la calle y vi un hotel a bastante distancia, pero por suerte resultó ser el nuestro. Más suerte aún tuve de llevar puestos unos pantalones de cuero, ya que de otro modo se me habrían helado las pelotas. Es una ventaja de los pantalones de cuero: si te meas con ellos puestos retienen el calor mucho mejor que los vaqueros".

SOMNÍFEROS Y JACK DANIEL'S

Otra historia que debe contar Slash en primera persona: "Me tomé un somnífero antes de subir a un avión para dar un concierto en Nueva York en 1988. Pero perdimos el vuelo porque Axl llegaba tarde y mientras tanto me dediqué a beber Jack Daniel's. Para cuando llegamos allí era hora de empezar pero la combinación comenzaba a hacerme efecto, por lo que era un zombie".

"No fue una mala noche salvo porque tardé como diez minutos en conseguir tocar las primeras notas de 'Sweet child o'mine'. Empezaba y paraba, empezaba y volvía a parar... Fue aquella misma noche cuando salté desde el escenario sobre el público y la peña se separó como en el Mar Rojo", añade con sorprendente detallismo.

FIESTAS EN HOTELES

Las fiestas constantes tienen cierta lógica si recordamos que apenas eran unos veinteañeros allá por 1988. Una noche el desmadre se les fue de las manos y un guardaespaldas del grupo sacó a todos del hotel por la puerta de servicio tras utilizar un montacargas. Al llegar a su autobús pensaban que estaban a salvo, mas no.

Slash al aparato: "A unos kilómetros nos paró la policía junto a una tienda de carretera en la que había robado unos caramelos. Nos pusieron en fila contra el autobús y nos llevaron a comisaría por los destrozos. Nos salió caro y puedo decir con total sinceridad que fue la última vez que 'de verdad' he destrozado una habitación de hotel".

DEPORTE EN CHICAGO

A principios de 1990, el grupo se mudó a Chicago para empezar a trabajar en los discos 'Use your illusion', con una rutina digna de estudio: "Algunas veces incluso íbamos al gimnasio, normalmente tras uno de nuestros vodkas matutinos. Entrábamos en las instalaciones de algún centro juvenil público y levantábamos pesas en vaqueros, entre cigarrillo y cigarrillo. Era vigorizante. Normalmente luego nos refrescábamos con unos cuantos cócteles en un bar deportivo".

COMIDA POR LOS SUELOS

Siempre a su ritmo, Axl llegó a Chicago seis semanas que el resto. El mal ambiente reinaba con sucesos como una noche en la que Slash, Duff y otros cuantos regresaban de jarana para dormir un rato y encontraron un montón de comida italiana tirada por la acera frente a su casa alquilada.

"Tuve una perspectiva buena del desastre porque había insistido en pasarme toda la noche tumbado encima del coche cada vez que nos desplazábamos de un bar a otro. Axl había arrojado la cena de todos sobre un par de personas que habían averiguado dónde estábamos viviendo y lo estaban atosigando con preguntas desde la calle", cuenta Slash.

BEODOS EN LA ENTREGA DE PREMIOS

Si te invitan a los American Music Awards, no vayas solo por la bebida gratis. Esa es la moraleja de esta historia de 1990 protagonizada (otra vez) por Slash y Duff, quienes se dedicaron a beber con sus novias y luego a aburrirse en sus butacas durante la gala. Pero resultó que Guns n' Roses fueron premiados y les tocó salir a dar el típico discurso.

Slash lo recuerdo así: "Tambaleante, me puse a dar las gracias a todo el mundo intercalando incontables 'joder' hasta que me cortaron el micro. Seguí hablando, nos llevaron al backstage para unas fotos y una rueda de prensa. Me lo estaba pasando bien y enseñé a todos el dedo corazón. Al día siguiente no se hablaba de otra cosa, gracias a mi instauraron el delay de siete segundos en estas galas. No volvieron a invitarme en años".

DISTURBIOS EN SAINT LOUIS

Más que una anécdota, un relato de terror. Pero es que es mítico. El 2 de julio de 1991, Axl Rose provocó un altercado salvaje cuando, después de avisar al equipo de seguridad, que no le hizo caso, terminó arrojándose desde el escenario en pleno concierto para golpear a un tipo que estaba haciendo fotos entre el público.

"Gracias a los lameculos de seguridad, me voy a casa", gritó, estrellando el micrófono contra el suelo, de vuelta fugazmente sobre las tablas. El concierto se acabó ahí y ahí empezaron los mastodónticos disturbios. El Tribunal del Estado de San Luis declaró culpable a Axl de provocar la alteración del orden público e incitación a la violencia.

Para leer más