Disparates y delirios: 11 arrestos absurdos 'por culpa' de la música

Joyce Coffey, fan de AC/DC detenida
DEPARTAMENTO DE POLICÍA DE EPPING
Actualizado 09/04/2017 11:38:59 CET

MADRID, 9 Abr. (EDIZIONES - David Gallardo) -

Recientemente hemos conocido el pintoresco caso de Sonia Bryce, una mujer británica que terminó siendo condenada a ocho semanas de cárcel por escuchar la canción 'Shape of you' de Ed Sheeran en bucle una y otra vez con el volumen al máximo, provocando un "nivel totalmente inaceptable de molestia", según el juez.

Hay que recalcar en este caso que Bryce era reincidente en sus conductas inaguantables, lo cual explica la dureza de la sentencia (y la alegría infinita de sus vecinos, claro). Pero, en honor a la verdad, tampoco es la primera que protagoniza un hecho así, ni mucho menos.

Porque cualquier cosa puede suceder cuando alguien tiene que aguantar más de veinte, treinta o cien veces seguidas una canción que le resulta detestable. También hay quien puede perder la cabeza cuando alguien le apaga el equipo de música mientras está disfrutando de su artista favorito (¡que eso no se hace, caramba!).

Puñetazos, platos volando, intentos de asfixia o directamente homicidios son algunas de las posibles consecuencias, que a su vez derivan en otras relacionadas con policías, jueces y celdas. En este mundo raro todo es posible y cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia en los otros diez casos que recordamos a continuación.

DETENIDO POR ESCUCHAR A LAS SPICE GIRLS

Sucedió en 2012 en la ciudad inglesa de Nottingham. Allí residía Gavin Townroe, un muchacho de 33 años que literalmente sacó de sus casillas a sus vecinos por poner reiteradamente a todo volumen la canción 'Viva Forever' de las Spice Girls.

"A mi me gusta la música, y eso no lo es", afirmó victoriosa una de sus vecinas al enterarse de la detención del bueno de Gavin.

AC/DC A TODO VOLUMEN Y EN BUCLE

Un caso prácticamente idéntico a los de Ed Sheeran y Spice Girls fue el protagonizado en 2012 por Joyce Coffey, una vecina de New Hampshire que fue detenida hasta tres veces a lo largo de un día por el mismo empecinado motivo: escuchar una y otra vez el Highway to Hell de AC/DC a volumen brutal, en plan satánica maquinación.

Al día siguiente la mujer fue detenida de nuevo por lanzar una sartén a un sobrino y terminó ingresando en prisión con el juez recomendándole el uso de auriculares.

LA VENGANZA DE LA PAREJA DE ANCIANOS

En este caso no está muy claro si esta pareja formada por una mujer de 71 años y un hombre de 81 eran fans de Iron Maiden, pero sí que está confirmado que ambos fueron arrestados en Estocolmo en 2013 por escuchar a la banda británica hasta altas horas de la madrugada, durante varias noches consecutivas, como forma de venganza por los constantes y molestos ruidos previos de su vecino.

"Queríamos darle algo de su propia medicina", dijo uno de los dos detenidos a la policía, mientras los altavoces de su equipo de música aún colgaban de su balcón, para que el vecino en cuestión no perdiera detalle de canciones como 'Afraid to shoot strangers'.

"YO POR BRUCE MA-TO"

Eso es lo que el pobre Kevin Watson tenía que haber tenido bien clarito antes de apagar el equipo de música de su casa en Australia mientras su esposa, Karen Lee Cooper, estaba escuchando un disco de Bruce Springsteen en el verano de 2006.

"¿A quién no le gusta el Boss, por el amor de Dios? Simplemente cogí el cuchillo y lo hice", declaró a las autoridades al ser detenida tras asesinar a su marido.

"YA ESTÁ BIEN DE ALANIS, ¿NO?"

Allen Blair Casey, un joven de 24 años, acabó literalmente harto de la afición de su pareja por las canciones de Alanis Morisette. Tanto, que terminó por arrojarle un plato a la cabeza a finales de 2012. La frase que Allen dijo a los agentes que le detuvieron no deja lugar a dudas: "Eso es todo lo que el muy cabrón escucha".

"¡DEJA DE CANTAR LA DE MACKLEMORE!"

En esta ocasión fue una mujer, Samantha Malson, la detenida por empujar y tratar de ahogar a su novio después de que éste se negara a dejar de cantar la canción 'Thrift Shop' del dúo de rap estadounidense Macklemore & Ryan Lewis, tras una ronda de 25 veces seguidas.

El suceso tuvo lugar en Longmont (Colorado, Estados Unidos), con ambos aparentemente bebidos, y se saldó con Malson acusada violencia doméstica y asalto, a pesar de que declaró que se había visto forzada a actuar en defensa propia.

"¡KUNG-FU FIGHTING ES RACISTA!"

En abril de 2011, Simon Ledger y su banda estaban tocando el clásico setentero de Carl Douglas 'Kung-Fu Fighting' en un bar de la Isla de Wight, al sur de Inglaterra. Para su sorpresa, un cliente de ascendencia china que pasaba por allí llamó a la policía al sentir que la letra tenía un contenido claramente racista.

Cuando fue reclamado por las autoridades, el vocalista se lo tomó como una broma, pero su gesto cambió cuando se lo llevaron detenido para que explicara bien lo sucedido. Después de unas horas fue puesto en libertad, entre asustado y alucinado.

ARRESTADO POR ENTONAR A THE CLASH

Si vas en un taxi camino del aeropuerto, no cantes una canción que diga cosas como "now war is declared, and battle come down". Este es un consejo de Harraj Mann, un chaval al que le dio por cantar el 'London Calling' de los Clash en el trayecto al aeropuerto de Londres en abril de 2006.

Esta actitud puso en guardia al taxista, que llamó a la policía por miedo a un ataque terrorista, lo que terminó provocando la detención del muchacho, que aunque fue puesto en libertad poco después, obviamente perdió su vuelo.

EL AMOR DE GERRARD POR PHIL COLLINS

El exfutbolista inglés Steven Gerrard se encontraba una noche de 2008 en un club de la localidad costera de Southport, cuando repentinamente sintió una tremenda necesidad de escuchar alguna canción de Phil Collins. Así las cosas, se acercó al pinchadiscos del lugar para hacerle la típica petición.

Lo que sucedió a partir de la negativa del dj se resume en la declaración de un testigo: "Gerrard le dio una buena concatenación de golpes de derecha e izquierda, con la velocidad y el estilo de un boxeador". Parece ser que todo se debió a un malentendido, pero la visita al calabozo se hizo inevitable.

"NO ME LLAMES MELENDI"

Enero de 2009, madrugada en Ourense. Se encuentran dos tipos que se tienen ojeriza por los motivos que sean. Hay tensión. El pugilato se inició cuando uno de ellos llamó al otro 'Melendi', provocando un huracán de golpes que derivó en peticiones de varios meses de prisión y multas de hasta 4.000 euros. Historia mitológica en la ciudad gallega desde que llegó a las páginas de los periódicos locales.