Actualizado 28/02/2020 18:21 CET

37 años del War de U2: Rock de combate y banderas blancas

PORTADA DEL DISCO WAR DE U2
ISLAND RECORDS

   MADRID, 28 Feb. (EDIZIONES - David Gallardo) -

   Según el escritor estadounidense Henry Miller, "cada guerra es una destrucción del espíritu humano". Y eso es justamente lo que quiso explorar U2 en su tercer álbum después de uno sobre los sentimientos relativamente ingenuos de la adolescencia (Boy, 1980) y otro de temática más espiritual (October, 1981). El grupo irlandés presentaba así en War (1983) su primer disco con canciones políticas, agresividad pacifista militante y ritmos marciales.

   Y si, efectivamente, "la vida es una guerra sin tregua y morimos con las armas en la mano", como planteó el filósofo alemán Arthur Schopenhauer, U2 afrontaron un momento crucial de su entonces aún corta carrera con la determinación de morir defendiendo sus convicciones, aferrados a sus banderas blancas.

   War llama ya poderosamente la atención desde su portada, pues en ella vemos a Peter Rowen, el niño inocente y angelical retratado en Boy, que ha mutado ahora en un chaval rabioso, malencarado, que a duras penas es capaz de contener su cólera infinita. A duras penas es capaz de soportar los efectos de la maldita guerra.

   "No estamos solo interesados en los aspectos físicos de la guerra. Los efectos emocionales son igual de importantes, son las trincheras cavaron dentro de nuestros corazones", resumía el vocalista Bono en 1983 al New Musical Express (NME) en una entrevista promocional.

   Y aún añadía: "La gente se ha vuelto insensible ante la violencia. Viendo la televisión, es difícil encontrar las diferencias entre realidad y ficción. Nos estamos acostumbrando tanto a la ficción que nos insensibilizamos ante lo real".

   War trataba de reflejar en su título de manera concisa el tenso ambiente de los primeros años ochenta, con guerras en diversos lugares del mundo (¿y cuándo no?). Pero trata también, efectivamente, de la guerra no sólo como acto de violencia, sino también como pelea interna que se libra dentro de cada uno. En permanente búsqueda de paz.

COMPOSICIÓN

   Bono escribió buena parte de las letras del disco durante su luna de miel. Mientras tanto, The Edge trabajaba en la música en una casita que el grupo había alquilado al norte de Dublín, en la playa de Howth. "Avancé mucho con New Year's day, elaborando una gran línea de bajo de Adam y conseguí algunas demos preliminares de Seconds y Drowning man. El primer boceto de Sunday bloody Sunday surgió un día especialmente depresivo, enfadado por mis pocas habilidades como compositor. Era solo un esbozo, pero era una canción completamente antiterrorista", relata en la autobiografía coral U2 By U2 el guitarrista sobre esta canción que algunos malinterpretaron.

   Sunday Bloody Sunday es la pieza capital de War y el primer gran clásico de la carrera de U2. Un tema controvertido, pues hace referencia a la manifestación independentista en Derry (Irlanda del Norte) el 30 de enero de 1972 en la que fueron asesinadas 14 personas. "Cuando preparamos War nos planteamos qué significaba ser irlandés. Tuvimos que hacernos preguntas: ¿Creemos de verdad en la no violencia? ¿Hasta dónde llegaríamos para defendernos?", plantea Bono en U2 By U2.

   El cantante prosigue con sus reflexiones: "Era una época peligrosa en Irlanda, el movimiento republicano se estaba convirtiendo en un monstruo para poder vencer a la monstruosidad. Algunos sectores del público cantaban consignas a favor del IRA mientras estábamos en escena. Yo salía al escenario con la bandera tricolor, doblaba las franjas verde y naranja y me quedaba solo con la blanca, de manera que la bandera nacional se convertía en una bandera blanca".

   Sunday bloody sunday abre War con el redoble miliciano de Larry Mullen en los tambores, marcando claramente la distancia con sus dos discos anteriores no ya por la temática, sino también en el sonido, ahora más duro y crudo. Como la guerra misma. "Era la influencia de la banda de marcha militar, el compás del tambor. El año que pasé en la Post Office Workers Band finalmente mereció la pena", asegura con sorna el batería.

   El sonido del disco es premeditadamente más brusco, áspero, rabioso, con menos efectos en las guitarras de The Edge. Quedaba atrás el post-punk, esto es rock de combate en la línea de sus adorados The Clash, aunque siempre con la épica heroicidad inherente a U2 desde sus primeros pasos. Y así lo rememora el guitarrista: "Eliminar el eco en mis guitarras fue una decisión plenamente consciente".

   Seconds es la segunda canción, un tema especialmente oportuno porque recoge, según Bono "la idea de que algún día alguien, en algún lugar, pueda echar mano de material nuclear para colocar una bomba en una capital occidental". "La escribimos en 1983 pero no la definiría como profética, sino como obvia", apunta en U2 By U2 sobre esta canción cuya letra dice eso de 'takes a second to say goodbye'.

   New year's day es la tercera canción del álbum y la segunda más recordada detrás de Sunday bloody sunday. Nació en una prueba de sonido cuando el bajista Adam Clayton estaba intentando tocar Fade to grey de Visage y la letra, según Bono, "habla un poco de todo": "Pienso en Lech Walesa, el líder polaco de Solidaridad. Por mi parte, la sensación de haber renunciado al grupo por Dios. Queríamos empezar de nuevo".

   Junto a la política también hubo hueco en War para otros temas. Como el amor en otra de las potentes composiciones del disco, que fue el segundo single oficial en Estados Unidos, Reino Unido y Australia, Two Hearts Beat As One (Sunday Bloody Sunday lo fue en Holanda y Alemania). Otros asuntos son la prostitución (Red Light), la reafirmación como banda de punk rock en Like A Song y la religiosidad de Drowning Man.

   No faltan en el disco colaboraciones como la del violinista Steve Wickham, que se materializó después de acercarse a The Edge en una parada de autobús (aparece en Sunday bloody sunday y Drowning man). También participan las neoyorkinas Coconuts, coristas de Kid Creole & The Coconuts, que se encontraron de fiesta con los muchachos en Dublín y terminaron participando en Like A Song, Surrender y Red Light.

   El tema que cierra War se acabó literalmente en cuarenta minutos durante las dos últimas horas de estudio contratadas por el grupo (que grabó en los Windmill Lane Studios de Dublín de septiembre a noviembre de 1982). "En el último día trabajamos toda la noche. Eran las seis de la mañana pero aún nos faltaba una canción", recuerda The Edge.

   Añade el guitarrista sobre el nacimiento de 40: "Habíamos renunciado a una canción y nos quedaban dos horas de estudio. Decidimos eliminar los fragmentos que no funcionaban, Steve Lillywhite -productor- realizó unos recortes rápidos. Bono dijo 'convirtámosla en un salmo'. Abrió la Biblia y encontró el salmo 40. 'Eso es, pongamos la letra de ese salmo'. Al cabo de 40 minutos lo teníamos terminado".

ÉXITO EN LISTAS

   War se publicó el 28 de febrero de 1983 y se encaramó al número 1 en Reino Unido desbancando al Thriller de Michael Jackson. En Estados Unidos llegó hasta el puesto 12. Había expectativas para la gira de presentación y, en una época en la que no tenían dinero para grandes montajes, optaron por el simbolismo de las banderas blancas.

   "Era un símbolo maravilloso para el álbum y se convirtió en un elemento clave de aquellos años", destaca The Edge, con Bono explicando: "No nos podíamos permitir un gran espectáculo de luces y las banderas blancas tenían una trascendencia real. Queríamos hacer campaña por la paz y de ahí las botas y la ropa pseudomilitar. Predicábamos una agresividad pacífica, no pretendíamos embarcarnos en ninguna cruzada".

   A pesar de lo que diga el vocalista, con War U2 se embarcó en su propia cruzada, afianzándose en Europa y conquistando Estados Unidos. Cerraban, además, la trilogía de sus primeros años, perfectamente colocados en la 'pole position' para afrontar lo que quedaba de década hasta convertirse en la banda de rock más grande del planeta. Pero esa es otra historia.

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